Risaralda Profesional impulsa el sueño de 43 estudiantes que marcan su camino profesional

En una ceremonia llena de emoción y significado, 43 estudiantes del programa de Zootecnia recibieron sus chalecos institucionales, marcando el inicio de una nueva etapa: sus prácticas profesionales.

Este acto simbólico, no solo representa un logro académico, sino también la responsabilidad ética y el compromiso que asumen como futuros profesionales del sector agropecuario.

Estos jóvenes, provenientes de municipios como Pueblo Rico y Mistrató, hacen parte de la apuesta de la Gobernación de Risaralda por garantizar el acceso a la educación superior a poblaciones con limitadas oportunidades, demostrando que el talento y la disciplina pueden transformar realidades.

LA EDUCACIÓN COMO PRIORIDAD DEL DEPARTAMENTO

Para la administración departamental, liderada por el gobernador Juan Diego Patiño Ochoa, la educación continua es un eje fundamental de desarrollo. Así lo expresó el secretario de Desarrollo Agropecuario, Juan Carlos Toro:

“Entregamos la insignia a estudiantes que hoy representan una apuesta por el futuro del campo. Este chaleco simboliza el compromiso con el bienestar animal, con el sector agropecuario y con una formación basada no solo en el conocimiento, sino en los valores. Son jóvenes que creyeron en la educación y que hoy están cumpliendo un sueño”.

HISTORIAS QUE INSPIRAN DESDE EL TERRITORIO

Detrás de cada chaleco hay una historia de esfuerzo, sacrificio y esperanza. Juan Pablo Nayasa Palacios, estudiante proveniente de la comunidad indígena Embera Chamí en Mistrató, destacó la importancia de esta oportunidad en su vida:

“Estoy muy agradecido con el gobernador por esta oportunidad. No pensé que fuera a llegar hasta acá, pero hoy estoy cumpliendo un sueño. Como comunidad indígena hemos tenido limitaciones, pero esto demuestra que sí hay oportunidades para todos”.

Su testimonio refleja el impacto real de los programas educativos que buscan cerrar brechas y generar equidad en el acceso a la formación profesional.

FORMAR PROFESIONALES CON PROPÓSITO

Desde la academia, el compromiso va más allá de impartir conocimiento. Así lo aseguró Miguel Hernando Marín Silva, docente del programa, quien ha acompañado durante años a estos estudiantes:

“Ver a mis estudiantes en este momento es misión cumplida. Han superado dificultades económicas, familiares y personales. El mensaje es claro: debemos buscar siempre la mejora continua, no solo como profesionales, sino como personas, porque un excelente profesional debe ir de la mano con valores sólidos”.

Para los estudiantes, este momento representa la recompensa a años de dedicación. Sabrina Carvajal Serna, también beneficiaria del programa, resaltó el valor de este proceso:

“Este día significa la recompensa a todo el esfuerzo. Hemos dejado nuestros municipios cada fin de semana para formarnos y hoy estamos a punto de iniciar nuestras prácticas. Gracias al programa Risaralda Profesional, este sueño es una realidad”.

Los chalecos entregados no son solo una prenda; son el reflejo del impacto que estos nuevos profesionales tendrán en el sector pecuario del departamento. Representan el compromiso con el bienestar animal, la sostenibilidad y el desarrollo del campo risaraldense.