El rostro social que está transformando vidas en Dosquebradas

En el primer trimestre de 2026, la gestión social liderada por Jakeline Moná deja huellas concretas en el municipio: 183 mujeres cuidadoras y comunitarias fueron reconocidas, más de 400 kits escolares se entregaron en 13 sedes, 77 emprendedoras participaron en una feria que generó ingresos cercanos a los $11 millones y el municipio recibió una donación de la DIAN superior a los $1.200 millones para población vulnerable.

Hay gestiones de escritorio y otras que salen al territorio, escuchan, abrazan y terminan transformando el pulso de una comunidad. Así comenzó a escribirse el 2026 en Dosquebradas, con cifras importantes, sí, pero sobre todo con historias capaces de conmover. Entre entregas, jornadas y alianzas, la gestión social de los primeros meses del año logró reconocer a mujeres que durante años sostuvieron la vida en silencio, acompañar a niños que necesitaban una oportunidad para seguir estudiando y abrir caminos de esperanza para familias que durante mucho tiempo solo encontraron espera.

Este primer trimestre dejó claro que la gestión social liderada por Jakeline Moná ha buscado convertir la articulación con entidades públicas y privadas en resultados concretos para la comunidad. Cuando eso ocurre, la acción social deja de ser una consigna y se vuelve presencia real. Toma la forma de unos tenis en las manos de una mujer cuidadora, de un morral sobre la espalda de un niño campesino, de una feria donde una emprendedora descubre que su esfuerzo sí tiene valor. En últimas, se convierte en una manera tangible de decirle a la gente que sí está siendo vista.

Uno de esos momentos llegó el 9 de febrero, cuando el recinto del Concejo Municipal dejó de ser un escenario de debates para convertirse en un espacio de dignificación. Allí, 183 mujeres cuidadoras y comunitarias fueron reconocidas por una labor que, durante años, ha sostenido el tejido social de los Centros de Desarrollo Infantil y de sus propios hogares. Lo ocurrido aquel día fue mucho más que un acto protocolario, puesto que, gracias a una gestión adelantada ante la DIAN, cada una de estas mujeres recibió un detalle compuesto por un par de tenis, medias, accesorios y gorras.

Puede parecer algo sencillo al contarlo, pero para muchas representó algo mucho más profundo, sentirse tenidas en cuenta, valoradas, reconocidas. Tal vez, por un instante, también cuidadas. Luz Adriana Giraldo, madre comunitaria, lo expresó con la voz serena de quienes llevan años entregándolo todo sin pedir nada a cambio: “Nuestra labor de madre comunitaria es un trabajo constante, de entrega total, con tolerancia, con mucha paciencia, con mucha sabiduría. Que nos reconozcan, que nos valoren y que nos den detalles, eso nos llena de emoción para continuar con nuestra labor día a día.”

Mientras esas mujeres eran homenajeadas por sostener la vida, otra apuesta comenzaba a tomar forma con la mirada puesta en el futuro. Desde los primeros meses del año, la campaña ‘Útiles para Soñar’ empezó a recorrer el municipio con una idea poderosa, invertir en educación es transformar el futuro. La frase no se quedó en un lema. Se convirtió en una ruta de trabajo que comenzó en la zona rural, allí donde muchas veces las oportunidades llegan tarde, incompletas o, simplemente, no llegan.

Empezar por esos sectores no fue casual. Fue una decisión con sentido social. Fue mirar primero hacia donde más se necesitaba. Gracias a esta campaña, se han entregado más de 400 kits escolares en 13 sedes educativas, además de morrales y tenis para estudiantes con mayor grado de vulnerabilidad. Son cifras que hablan por sí mismas, pero detrás de ellas hay escenas que no caben en un balance. Niños preguntando por qué llegaron hasta sus veredas. Familias recibiendo apoyo en lugares donde muchas veces la institucionalidad parece lejana. Docentes comprobando que un cuaderno, un uniforme o un par de zapatos pueden marcar la diferencia entre rezagarse o seguir adelante.

En medio de una de esas entregas, los niños hicieron una pregunta reveladora: ¿por qué empezar en la zona rural? Y la respuesta de Moná resumió el corazón de esta estrategia, “Porque en Colombia muchos niños por falta de recursos no tienen cómo ingresar al año escolar, por eso queremos que en Dosquebradas todos los niños tengan lo necesario para que puedan continuar sus estudios”.

Ahora bien, nada de esto habría sido posible sin una red de aliados que entendió que la transformación social no se construye en solitario. La campaña logró articular esfuerzos con la DIAN, la Cámara de Comercio, Banco Davivienda, Cooperativa La Rosa, Tecnocón, además de otras empresas y de la comunidad en general. A ello se sumó la instalación de puntos de recolección en Megabús y en el Centro Comercial El Progreso, convirtiendo la solidaridad en una cadena visible, cercana y participativa.

Marzo, entretanto, trajo otra imagen poderosa, la de las mujeres que no solo sostienen hogares, sino que también levantan negocios, emprenden y abren camino en medio de múltiples barreras. Durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, 77 emprendedoras participaron en una feria que fue mucho más que una vitrina comercial. Fue un espacio para ser vistas, escuchadas y acompañadas. Allí no solo exhibieron sus productos; también accedieron a asesorías, orientación institucional y herramientas para fortalecer sus procesos. Los resultados de esa jornada también hablaron con contundencia. La feria dejó ingresos cercanos a los $11 millones y, además, la DIAN entregó más de 2.000 detalles en accesorios a mujeres en distintos escenarios, incluidos los Mercados Campesinos.

Pocos días después, el 19 de marzo, el reconocimiento cambió de escenario, pero no de sentido. En el marco del Día del Hombre, funcionarios del Centro Administrativo Municipal y miembros de la comunidad en general recibieron un mensaje de valentía acompañado de más de 1.000 detalles entregados por la DIAN y de serenatas que recorrieron diferentes dependencias y espacios como los Mercados Campesinos. Fue una jornada cercana, alegre y significativa, capaz de recordar que también es importante agradecer y reconocer a quienes hacen parte de la vida cotidiana del municipio.

Sin embargo, uno de los anuncios más contundentes del trimestre llegó también en marzo, y esta vez con el peso de una noticia mayor. Gracias a la gestión articulada entre el alcalde Roberto Jiménez, la gestora social y la DIAN, el municipio recibió una nueva donación avaluada en más de $1.200 millones, compuesta principalmente por ropa que será destinada a población vulnerable. La cifra impresiona, pero su verdadero valor está en el alivio que puede representar para cientos de familias que hoy enfrentan necesidades profundas.

Así, entre febrero y marzo, Dosquebradas fue tejiendo una narrativa distinta, una en la que la gestión social dejó huellas concretas. No se trató únicamente de cumplir una agenda. Se trató de tocar vidas. De llegar a las cuidadoras que durante años han cargado el peso del cuidado. De poner útiles en las manos de niños que apenas empiezan a construir su destino. De abrir vitrinas y oportunidades para mujeres emprendedoras. De movilizar alianzas capaces de traducirse en apoyo real para la población más vulnerable.

Por eso, cuando Jakeline Moná habla del balance de este primer trimestre, no se refiere solo a una agenda cumplida. Habla de una convicción: “Nos alegra ver los resultados de este primer trimestre, con la seguridad de que este es un trabajo que seguirá fortaleciéndose el resto del año. Vamos a continuar gestionando alianzas, llegando a más comunidades y generando acciones claras que realmente transformen la vida de la comunidad y de los niños y niñas de nuestro municipio”.

Quizá ahí está la clave del inicio de año, haber entendido que la transformación no siempre llega con grandes discursos, sino con gestos concretos, sostenidos y oportunos. En la ciudad, el primer trimestre de 2026 dejó una certeza, cuando la gestión social se parece más al encuentro que al trámite, las cifras dejan de ser frías y empiezan a latir como lo que realmente son, oportunidades para vivir mejor.

Dato de interés:

En abril ‘Dosquebradas se Vistió de Niñez’ y más de 1000 niños niñas y adolescentes se reunieron en el CAM para conmemorar su día con actividades, recreación y alimentos variados.