La atención en La Graciela y Miraflores avanza con evacuación preventiva, acompañamiento a las familias, albergue temporal y acciones técnicas frente a una condición de riesgo asociada a la falla de un talud. Más de 120 personas reciben atención en el albergue dispuesto en el sector y se iniciará la demolición manual controlada de viviendas de un solo nivel tan pronto las condiciones climáticas lo permitan como medida para reducir el riesgo y proteger a la comunidad.
La Alcaldía de Dosquebradas atiende la situación en La Graciela y Miraflores tras identificarse una condición de riesgo asociada a la falla de un talud. La medida inicial fue evacuar preventivamente a las familias y activar la atención social mientras avanzan las acciones técnicas en el sector.
La afectación comprende aproximadamente 47 viviendas. Para las familias que no cuentan con un lugar seguro donde permanecer, se habilitó un albergue temporal en La Graciela, donde actualmente son atendidas más de 120 personas con alojamiento, alimentación, hidratación y servicios básicos. Los equipos sociales también continúan con la caracterización de los hogares afectados y su incorporación al Registro Único de Damnificados.
El secretario de Obras Públicas, Luis Felipe Mejía, explicó que la condición comprende dos taludes, desde la manzana 17 de La Graciela hasta la manzana uno de Miraflores. “La situación que se presenta en los barrios Miraflores y La Graciela es producto de una falla geológica longitudinal que abarca dos taludes. Esta condición afectó aproximadamente 27 viviendas, que ya se encuentran evacuadas y, en algunos casos, completamente desalojadas”.
Con las familias evacuadas y tan pronto las condiciones climaticas lo permita, se iniciará una nueva fase de demolición manual controlada de viviendas de un solo nivel que presentan condiciones de alto riesgo. La intervención será progresiva y no utilizará maquinaria pesada sobre estas estructuras, con el propósito de mantener mayor control durante el procedimiento. “Necesitamos controlar la intervención desde la parte superior para prevenir que el talud continúe fallando y que las viviendas afectadas terminen desplazándose hacia la parte baja de Miraflores, donde se encuentran más de 300 familias que también debemos proteger”, explicó Mejía.
La intervención responde a una condición de riesgo previamente identificada por la DIGER, que determinó la necesidad de actuar sobre los elementos afectados para reducir la exposición de la población y prevenir nuevas afectaciones.
Cabe anotar, que la CARDER no había hecho presencia a los Puestos de Mando Unificados ni los Comité de Gestión del Riesgo previos al jueves 13 de agosto, por lo cual no tenía conocimiento pleno de la situación, ni la coordinación con el resto de las autoridades
Además, la Administración Municipal reiteró que cualquier decisión que implique suspender, impedir o modificar una actuación de reducción del riesgo debe estar sustentada dentro de las competencias de cada entidad y coordinada con las autoridades que dirigen la atención de la emergencia. También insistió en que la protección ambiental y la protección de la vida deben avanzar de manera articulada, sin entenderse como objetivos contrapuestos.
Finalmente, el llamado es a consultar información oficial y conocer el contexto completo de las actuaciones. La ruta definida ha sido clara: evacuar y atender primero a las familias y, posteriormente, intervenir de manera técnica y controlada las estructuras comprometidas para reducir el riesgo.
Dato de interés:
En el albergue temporal de La Graciela las personas cuentan con alojamiento, alimentación, hidratación y servicios básicos.
