Barcelona sufrió en Anoeta, pero lo ganó y sigue líder con puntaje ideal

El Barcelona sigue abonado al pleno de puntos en LaLiga tras enlazar su cuarta victoria consecutiva en una tarde para olvidar, en la que tardó más de 50 minutos en rematar entre los palos y aprovechó la horrorosa actuación de Gerónimo Rulli para remontar un partido muy plano y acabar ganando por 1-2.

Valverde apostó por rotar suavemente el equipo titular y terminó entregado a su columna vertebral, dando entrada a Coutinho tras una primera mitad colectiva muy pobre y continuando con el ingreso de Busquets para aclarar ideas en el centro del campo. Ni Semedo en el lateral ni Rafinha en el medio mostraron los galones esperados y, por si acaso, otra vez, el entrenador enfocó la recta final con Arturo Vidal, más pendiente de asegurar el resultado que de abrumar a una Real condenada por sus propios errores.

El partido comenzó siendo un correcalles sin sentido del que sacó rédito inmediato la Real Sociedad. Apenas necesitó un remate a puerta el equipo vasco para, a través de un obús de Elustondo, sorprender a Ter Stegen y echar por tierra el plan de Valverde, quien en la víspera pidió marcar diferencias desde el principio para no sufrir y contempló, impotente, como su equipo se deslizaba sin ningún orden por el campo.

Y es que el Barça, cuyo primer remate con cierta intención no llegó hasta el minuto 35 con un cabezazo desviado de Piqué, completó una primera mitad desastrosa, con Messi tan alejado del área como desubicado, Luis Suárez desaparecido y el centro del campo, con Rakitic multiplicándose, impotente para hacerse respetar ante una Real bien posicionada, ordenada y tranquila en defensa.

CAMBIO Y SUERTE
Decidió el entrenador azulgrana cambiar el dibujo en la segunda mitad. Entró Coutinho por Semedo para retrasar su posición Sergi Roberto primero y poco después Busquets sustituyó a Rafinha para que el Barça buscase la remontada con su equipo tipo de este inicio de curso… Y la suerte acudió a su encuentro.

Mejoró sus prestaciones, sí, pero se apoyó de manera indiscutible en el rendimiento de los dos porteros para explicar su victoria final. Oyarzabal envió al limbo un remate franco primero y, después, Ter Stegen acertó de manera excepcional rechazando dos remates de gol en sendos contragolpes que dieron paso al empate.

A la salida de un corner remató Piqué, tocó muy suavemente Rulli, que no acertó a rechazar ante Umtiti y Luis Suárez remachó casi a placer, diabólico, para igualar el partido. Y apenas tres minutos después, en otro centro, el meta argentino de la Real Sociedad rechazó de manera tan poco convincente que regaló el balón para que lo rematase con furia y a la red Dembélé.

Todo lo que había salvado, y aún salvaría después, Ter Stegen, fue respondido con errores de bulto de Rulli, que condenó a una Real Sociedad que se enfrentó a su mala fortuna con toda la rabia que pudo, pero estrellándose tanto ante el meta alemán como ante su mala puntería.

Ganó el Barça, remontando como la pasada temporada, y seguirá con su pleno de puntos. ¿Fútbol? Eso fue otro cantar. El campeón quedó lejos de lo esperado, sobretodo en una primera parte desastrosa que quedó oculta por el resultado final y cierta mejoría en la segunda mitad.

Pero, desde luego, deberá mejorar, y mucho, el equipo de Valverde. Empezando por el martes, cuando el PSV del Chucky Lozano visite el Camp Nou en el estreno de la Champions League.

Fuente: Espn.