Dosquebradas avanza hacia su primera Política Pública de Salud Mental tras aprobación del COMPOS

Tras la aprobación del documento por parte del Consejo Municipal de Política Social (COMPOS), Dosquebradas avanza hacia la consolidación de su primera Política Pública de Salud Mental y Drogas, una hoja de ruta con vigencia de 10 años, cinco ejes estratégicos y 24 acciones que incluyen zonas de orientación en instituciones educativas y laborales, zonas de escucha y rutas de acompañamiento para fortalecer la prevención, la atención y la rehabilitación en salud mental. Construida a partir de más de 17 mesas de participación ciudadana, la iniciativa continuará ahora su proceso de validación financiera y su trámite ante el Concejo Municipal.

La salud mental se ha convertido en uno de los mayores desafíos para las ciudades. Frente a esta realidad, Dosquebradas avanza en la construcción de su primera Política Pública de Salud Mental y Drogas bajo el liderazgo del alcalde Roberto Jiménez, una herramienta que permitirá superar las respuestas aisladas y consolidar una intervención preventiva, articulada y cercana a las necesidades del territorio. A partir de su implementación, el municipio podrá coordinar capacidades, orientar recursos y fortalecer las acciones dirigidas a atender situaciones que hoy afectan el bienestar, la convivencia y la calidad de vida de cientos de familias.

La necesidad de esta política quedó evidenciada durante la etapa de diagnóstico. En lo corrido de 2026, el municipio ha registrado 158 casos de violencias relacionadas con agresiones físicas, psicológicas y sexuales, principalmente en contextos familiares y con mayor afectación sobre las mujeres. A este panorama se suman condiciones como la ansiedad, la depresión y el trastorno afectivo bipolar, que no siempre son identificadas o atendidas oportunamente y que demandan respuestas institucionales sostenibles.

Ante este escenario, el Consejo Municipal de Política Social (COMPOS), máxima instancia encargada de orientar y evaluar las políticas sociales del municipio, aprobó el documento base de la Política Pública de Salud Mental y Drogas. La decisión representa un avance determinante dentro de su formulación y permite continuar con la validación de la viabilidad financiera para, posteriormente, llevar la iniciativa a estudio y aprobación del Concejo Municipal.

“Estamos muy satisfechos con este proceso que lideramos desde la Secretaría de Salud y el programa de Salud Mental, Convivencia y Drogas. Durante buena parte de 2025 y 2026 desarrollamos más de 17 mesas temáticas con diferentes grupos poblacionales para conocer sus necesidades, problemáticas y expectativas frente a la salud mental y el consumo de sustancias psicoactivas. Hoy contamos con un documento que supera el 85 % de avance y que refleja las realidades del territorio para convertirlas en acciones concretas de política pública”, explicó Nini Lorena Acevedo Pérez, secretaria de Salud y Seguridad Social de Dosquebradas.

Según la funcionaria, la construcción participativa permitió escuchar las voces de adultos mayores, adolescentes y jóvenes, personas con discapacidad, mujeres, población indígena, afrodescendiente y víctima del conflicto, personas privadas de la libertad, comunidad LGBTIQ+, habitantes de calle, docentes, orientadores escolares, concejales, líderes comunitarios, ediles y representantes de los sectores laboral y universitario. Asimismo, participaron entidades promotoras y prestadoras de salud, organizaciones religiosas y dependencias municipales, ampliando la lectura del territorio y fortaleciendo la legitimidad del documento.

De esta manera, Jiménez Naranjo aseguró que la política no parta únicamente de indicadores técnicos, sino de las experiencias, barreras y expectativas de quienes viven directamente estas problemáticas. La diversidad de sectores convocados permitió identificar necesidades específicas y construir una respuesta que reconoce las diferencias poblacionales, territoriales y sociales de Dosquebradas. A partir de este diagnóstico, el documento se estructura en cinco ejes estratégicos y 24 acciones. El primero promoverá la convivencia, los hábitos de vida saludable y el cuidado de la salud mental en los diferentes entornos; el segundo fortalecerá la prevención de los trastornos mentales y del consumo de sustancias psicoactivas en el ámbito individual y colectivo; mientras que el tercero orientará la atención integral de estas situaciones.

A su vez, el cuarto eje estará enfocado en la rehabilitación, la inclusión social y la continuidad del cuidado, con el propósito de que el acompañamiento no termine después de una intervención inicial. Por su parte, el quinto fortalecerá la gestión, la gobernanza y la articulación entre sectores e instituciones, de manera que las respuestas del municipio funcionen como parte de un sistema coordinado y no como esfuerzos independientes.

Mauricio Bocanegra, referente del programa de Salud Mental, Convivencia y Drogas, destacó que el documento recoge las voces de la ciudadanía y busca responder a las realidades que afectan el bienestar de las familias dosquebradenses: “Esta política pública nace de escuchar a la comunidad. Cada mesa de trabajo nos permitió comprender las realidades que viven niños, jóvenes, adultos y adultos mayores frente a la salud mental y al consumo de sustancias psicoactivas. El propósito ahora es convertir esas necesidades en acciones concretas que permitan prevenir, atender y acompañar a las personas desde un enfoque integral y con una verdadera articulación institucional”.

Entre las acciones proyectadas se encuentran las zonas de orientación en instituciones educativas, universidades y entornos laborales; las zonas de escucha; los mecanismos permanentes de seguimiento y evaluación; y las rutas especializadas de acompañamiento para diferentes grupos poblacionales. Con ello, el municipio busca actuar antes de que las problemáticas se agraven, garantizar atención oportuna y acompañar la recuperación y la inclusión social de las personas.

José Antonio Gómez, psicólogo experto en formulación de políticas públicas y asesor técnico del proceso, explicó: “Este conjunto de acciones permitirá consolidar un modelo que trascienda la respuesta inmediata y fortalezca la prevención, la promoción de la salud mental y el trabajo comunitario en los territorios”.

Para garantizar su implementación y sostenibilidad, la política proyecta un motor financiero compuesto por diferentes fuentes. Los recursos propios constituirán la base local para asegurar la continuidad y el seguimiento de las acciones; a ellos se sumarán los aportes provenientes del Sistema General de Participaciones y otras fuentes nacionales orientadas a salud pública y prevención. Asimismo, la gestión interinstitucional, la asistencia técnica y la cooperación estratégica permitirán complementar la capacidad municipal mediante alianzas con entidades públicas, privadas, académicas y sociales. Este esquema busca que el instrumento cuente con respaldo presupuestal real y que sus acciones puedan mantenerse en el tiempo, evitando que el proceso se limite a la aprobación de un documento sin capacidad de ejecución.

Es de destacar que una vez culmine su trámite institucional, Dosquebradas se convertirá en la tercera entidad territorial de Risaralda en contar con una Política Pública de Salud Mental y Drogas, después del Departamento y de Pereira. Más allá de esta posición regional, el avance representa la consolidación de una decisión del gobierno de convertir la salud mental en una prioridad permanente, respaldada por planificación, recursos, participación ciudadana y acciones medibles.

Finalmente, la Administración Municipal proyecta una respuesta que acompañe a las personas antes, durante y después de una situación de riesgo, fortalezca a las familias y articule a las instituciones alrededor de un mismo propósito. Así, avanza hacia un modelo en el que cuidar la salud mental sea una responsabilidad colectiva y una condición esencial para construir una ciudad más humana, protectora e incluyente.

Dato de interés

En Colombia, la salud mental es reconocida como un derecho fundamental mediante la Ley 1616 de 2013, fortalecida por la Ley 2460 de 2025, que garantiza una atención integral, preventiva y sin discriminación, además de permitir el acceso directo a servicios de psicología sin necesidad de remisión por medicina general.