Durante el año 2025 y lo corrido de 2026, cerca de 60 funcionarios y contratistas de la Administración municipal, líderes comunitarios y miembros de la comunidad en general han sido capacitados a través de los semilleros de Lengua de Señas Colombiana, LSC, en una apuesta por construir una sociedad más accesible, respetuosa e incluyente, donde todas las personas puedan comunicarse y participar plenamente.
La inclusión en Dosquebradas volvió a tomar forma en un escenario donde las manos, los gestos y la empatía se convirtieron en lenguaje común. La Alcaldía de la Transformación, a través de la Secretaría de Desarrollo Social y Político y el programa de Discapacidad, realizó la clausura del primer Semillero de Lengua de Señas Colombiana, LSC, una iniciativa que sigue abriendo caminos de aprendizaje y acercamiento con la población sorda del municipio.
Más que un proceso formativo, este semillero se consolida como una apuesta concreta para derribar barreras de comunicación y avanzar hacia una ciudad más accesible, respetuosa e incluyente. El objetivo ha sido brindar herramientas que permitan que más personas se comuniquen con la comunidad sorda y, con ello, fortalecer una cultura institucional y ciudadana donde la inclusión no sea discurso, sino práctica cotidiana.
Al respecto, la secretaria de Desarrollo Social y Político, Luz Faidid Grisales Ocampo, destacó que este nuevo grupo se suma a un proceso que ya empieza a mostrar resultados: “En este primer semillero de 2026 certificamos a 10 personas entre funcionarios de la Administración municipal y líderes comunitarios, los cuales se suman a las 50 personas que capacitamos durante 2025. De esta manera, seguimos trabajando por una Dosquebradas más humana e incluyente, donde nadie se quede atrás y donde el lenguaje también sea una herramienta para unir corazones y transformar vidas”.
La clausura de este primer grupo se convirtió en un encuentro cargado de significado, aprendizajes y experiencias compartidas. Allí no solo se reconoció el cierre de una etapa formativa, sino también el valor de crear espacios que garanticen derechos y permitan eliminar barreras que durante mucho tiempo han limitado la relación entre la institucionalidad y la comunidad sorda.
Uno de los participantes, Miguel Ángel Campiño Salazar, contratista de la Secretaría de Planeación, resaltó el impacto práctico que ha tenido este proceso: “No solo nos enseñaron una lengua, nos enseñaron una forma de comunicación con la comunidad sorda, porque la inclusión no solo se declara, se debe practicar. Ya atendí a la primera persona sorda y, con las bases que tuve en el semillero, me pude defender, le pude explicar y darle una atención digna”.
Ahora bien, el alcance de esta estrategia no se detiene con esta primera clausura, por esto, el próximo 19 de mayo comenzará un nuevo Semillero de Lengua de Señas Colombiana, dirigido a funcionarios y contratistas de la Administración municipal, así como a comerciantes del parque recreativo Lagos de La Pradera. Con ello, el municipio busca ampliar aún más la red de personas capacitadas y seguir fortaleciendo una ciudad donde la inclusión también haga parte de la atención al ciudadano, la actividad comercial y la experiencia turística.
Con este tipo de iniciativas, se sigue demostrando que una ciudad más humana también se construye cuando decide aprender a comunicarse mejor con todos. Aquí, la inclusión no se queda en un concepto; empieza a hacerse visible cada vez que una persona encuentra la forma de ser escuchada, entendida y atendida con dignidad.
Dato de interés
La Alcaldía de Dosquebradas cuenta con servicio de intérprete en Lengua de Señas Colombiana, LSC, los lunes, martes y viernes de 10:00 a. m. a 1:00 p. m. en el Edificio Social, ubicado en el barrio Santa Mónica, en las instalaciones de la Secretaría de Desarrollo Social y Político, con el propósito de garantizar una atención oportuna, digna y efectiva para la comunidad sorda.