Más de 100 feligreses participaron en una procesión en honor a la Virgen de Fátima, un recorrido de oración que culminó con una eucaristía en la parroquia San Rafael Arcángel, en el barrio Molivento.
La fe, la esperanza y el anhelo de un país menos herido por la violencia se hicieron visibles en Dosquebradas durante la procesión en honor a la Virgen María, una jornada espiritual en la que los feligreses elevaron una petición común, que cese la violencia en Colombia y en el mundo, para que no se sigan perdiendo vidas en medio de los conflictos.
La procesión se realizó con la participación de más de 100 feligreses del municipio, quienes, movidos por su devoción a la madre de Jesús, se unieron en un recorrido de oración y recogimiento que partió desde el parque recreacional Lago La Pradera hasta la parroquia San Rafael Arcángel, en el barrio Molivento.
Más que una manifestación religiosa, el alcalde Roberto Jiménez lideró una jornada de encuentro espiritual donde la comunidad expresó su deseo de vivir en una sociedad más tranquila, más humana y más justa. En medio de los cantos, las oraciones y los actos de fe, la procesión también fue una voz colectiva que clamó por reconciliación y respeto por la vida.
El alcalde de Dosquebradas, Roberto Jiménez, destacó el valor de este tipo de expresiones: “La Alcaldía de Dosquebradas es respetuosa de toda manifestación religiosa que se realice en el municipio, entre ellas la católica. Aunque no puedo negar que soy devoto de la Virgen María, a quien respeto profundamente, me gusta acompañar toda expresión religiosa, como lo hice hoy, donde pude estar con la comunidad mariana de nuestro municipio, que sueña con un país con menos violencia y más equitativo”.
Cabe destacar que la celebración cobra un sentido especial en mayo, reconocido en Colombia y en la Iglesia Católica como el mes mariano, un tiempo dedicado a exaltar la figura de la Virgen María y a propiciar momentos de reflexión, oración y encuentro con la fe. En ese contexto, la procesión vivida en Dosquebradas dejó una imagen poderosa, la de una comunidad que caminó unida no solamente por devoción, sino también por la esperanza de que la paz vuelva a ocupar el lugar que hoy tantas familias reclaman.
Dato de interés
Durante el mes de mayo también se conmemoran fechas significativas para la fe católica, como la de María Auxiliadora, el 24 de mayo.