Dosquebradas refuerza medidas de prevención del dengue ante riesgos climáticos en los próximos meses

Aunque el municipio ha logrado una reducción cercana al 85 % en los casos reportados de dengue frente al año anterior, las autoridades insisten en que no se puede bajar la guardia y mantienen activo un plan de contingencia que incluye monitoreo permanente, visitas a sectores priorizados para identificar y eliminar criaderos, y acciones de información y prevención con la comunidad.

Dosquebradas refuerza las medidas de prevención del dengue debido a una alerta sanitaria que podría generarse por las condiciones climáticas previstas para los próximos meses con la llegada del fenómeno del Niño. Aunque en lo corrido de 2026 el municipio industrial ha registrado una disminución importante en los casos de dengue, las autoridades de salud advierten que el riesgo no ha desaparecido y que factores como las altas temperaturas, las lluvias y el almacenamiento inadecuado de agua podrían favorecer la reproducción del mosquito transmisor.

La reducción en las cifras es significativa. Mientras en el año 2025 se notificaron 188 casos de dengue, en lo que va de 2026 se han reportado 28, lo que representa una disminución cercana al 85 %. Sin embargo, la Secretaría de Salud y Seguridad Social insiste en que este comportamiento positivo no permite bajar la guardia, especialmente ante un panorama climático que puede reactivar los factores de riesgo en distintos sectores del municipio.

Así lo explicó Santiago Burbano, referente del programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores, ETV, de la Secretaría de Salud y Seguridad Social de Dosquebradas, al señalar: “Los cambios bruscos de temperatura, las lluvias cortas y esporádicas y, sobre todo, las altas temperaturas, características del fenómeno del Niño, son factores que aceleran la aparición y desarrollo de mosquitos transmisores de enfermedades como el Aedes aegypti”.

A este escenario se suma una práctica que suele incrementarse en temporadas de sequía y calor, el almacenamiento de agua en canecas o tanques para el consumo posterior, muchas veces sin medidas adecuadas de protección. Esa situación puede convertir los hogares en focos potenciales de reproducción del mosquito.

Precisamente por ese riesgo, el municipio mantiene activo el Plan de Contingencia aprobado el año anterior, el cual contempla monitoreo permanente, visitas a diferentes sectores para identificar y destruir posibles criaderos, así como acciones de información y sensibilización dirigidas a la comunidad para fortalecer el autocuidado en viviendas, lugares de trabajo y espacios comunes.

Cabe destacar que la Secretaría de Salud reiteró que el Aedes aegypti se reproduce en agua estancada, limpia y artificial, por lo que una parte decisiva de la prevención depende de medidas sencillas, pero constantes. Entre ellas están lavar, cepillar y mantener bien tapados los tanques, baldes y recipientes donde se almacena agua; eliminar objetos en desuso que puedan acumular líquido, como llantas, botellas, latas o tapas; y poner boca abajo aquellos recipientes útiles que no puedan cubrirse.

También se recomienda cambiar diariamente el agua de floreros y bebederos de mascotas, o reemplazarla por arena húmeda, así como hacer mantenimiento frecuente a canaletas y desagües para evitar acumulaciones que favorezcan la reproducción del mosquito.

Finalmente, con este panorama, Dosquebradas insiste en que la reducción de casos es una señal positiva, pero no suficiente para relajar las medidas de prevención. La vigilancia continua y el llamado sigue siendo claro, evitar criaderos dentro de los hogares y actuar a tiempo sigue siendo la herramienta más efectiva para frenar nuevos contagios.

Dato de interés

Los síntomas del dengue aparecen de 4 a 10 días después de la picadura de un mosquito infectado. El cuadro clínico puede variar desde una fiebre leve hasta un estado grave, y es importantes estar atento frente a síntomas como dolor de cabeza intenso, dolor detrás de los ojos, dolores musculares, en las articulaciones o en los huesos, náuseas y vómitos, sarpullido o manchas rojas en la mayor parte del cuerpo y cansancio extremo, síntomas que se prolongan en el tiempo.