“El Eln está entendiendo el mensaje del gobierno”: Miguel Ceballos

El Alto Comisionado para la Paz la Legalidad y la Convivencia saludó como un gesto positivo la liberación de los seis secuestrados por parte de esta guerrilla e instó al Eln a liberar a los demás secuestrados en su poder para iniciar una mesa de diálogo. 

Una importante liberación humanitaria, que puede ayudar a destrabar la mesa de diálogos entre el Gobierno y el Eln, se dio ayer. La guerrilla liberó unilateralmente a un grupo de seis secuestrados que tenía en su poder. Se trató de los policías Wílber Rentería, Luis Carlos Torres Montoya y Yemilson Leandro Gómez Correa; el soldado profesional Jesús Alberto Ramírez Silva y dos civiles de los que no se conocía su identidad.

Su secuestro se presentó el 3 de agosto a la altura del corregimiento de Vidrí, municipio de Vigía del Fuerte (Chocó). Estaban levantando los elementos logísticos, como baños portátiles, antenas de comunicación y carteles, que fueron utilizados en la zona veredal donde las unidades de las Farc de esta región hicieron su tránsito a la vida civil. Hasta el momento se sabe que los dos civiles, que iban en la misma embarcación, son contratistas con conocimientos en el mantenimiento de estos equipos de comunicaciones.

En sintonía con la declaración del presidente Iván Duque y mientras afinaba detalles de esta liberación de un grupo de secuestrados por parte del Eln, el alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, atendió esta entrevista llena de mensajes emplazatorios, pero positivos, para este grupo insurgente. Dejó claro que el secuestro seguirá siendo el gran fantasma que ahuyenta la posibilidad de instalar una mesa de negociación con los elenos y que solo cuando hayan liberado a todos los ciudadanos privados de su libertad, podría pensarse en crear un espacio de diálogo.

¿Cómo fue la operación de liberación de los seis secuestrados en Chocó?

Lo que sabemos es que tuvo el acompañamiento de la Iglesia católica, la Defensoría del Pueblo y el Comité Internacional de la Cruz Roja, y es similar a como se dio la liberación de los tres soldados en Arauca. La diferencia, quizás, es que acá hubo una participación más activa de la Cruz Roja Internacional. Esto no implicó negociación alguna con el Gobierno Nacional, porque como lo ha dicho el propio Eln, a través de Pablo Beltrán y su delegación en La Habana, hubo una voluntad unilateral para hacer esa liberación.

¿Por qué hacer ese énfasis en que no hay negociación?

Porque el Gobierno no quiere de ninguna manera mandar un mensaje equivocado de que se está negociando una operación humanitaria. Esto no es nuevo. Por ejemplo, cuando iba a comenzar la mesa de Quito estaba secuestrado Odín Sánchez, y el presidente Juan Manuel Santos solo aceptó iniciar una mesa hasta que se liberara a Odín Sánchez. No se confundió la mesa de paz con esta liberación.

¿Qué va a pasar con los otros secuestrados que tiene el Eln en su poder?

Como lo ha dicho el presidente Iván Duque, el Gobierno espera que todos los secuestrados en poder del Eln sean liberados sin excepción, porque todas las personas tienen derecho a la libertad, y las familias y el pueblo colombiano quieren que todas y cada una de ellas estén libres lo más pronto posible.

¿Cómo ve la interlocución del comandante “Uriel”, que no forma parte de la delegación de paz del Eln?

Uriel ha enviado una serie de mensajes, y quiero insistir en que algunos de ellos son contradictorios, por eso lo importante es que el Eln ha tenido una voz desde la delegación que lidera Pablo Beltrán, y esa es la voz que entendemos desde el Gobierno, que es la que oficialmente representa a esta guerrilla. Las opiniones que pueda expresar el comandante Uriel en la zona deben ser verificadas por el Comando Central y su delegación en La Habana. Eso sería lo más sano.

Es decir, ¿para ustedes la única voz cantante es la de “Pablo Beltrán”?

No para nosotros, para el Eln. A menos de que haya problemas de unidad de mando. Entiendo que Pablo Beltrán ha manifestado que no los hay y por eso es muy importante que sea el Eln el que nos diga cuál es la voz oficial. Y esa es la pregunta que les hago nuevamente a ellos, porque es muy necesaria para un futuro escenario de diálogo.

¿Tienen pensado cambiar la agenda que se pactó entre las delegaciones de paz del gobierno de Juan Manuel Santos y el Eln?

El presidente Duque lo dijo de una forma muy clara en Amagá (Antioquia), el sábado pasado: cualquier futuro escenario necesitaría una agenda creíble y con tiempos específicos; eso implica necesariamente la consideración de ajustes.

Eso significaría no empezar una mesa pronto, porque para el Eln esa agenda tuvo avances muy importantes. Sería como darle un manotazo a la mesa.

No, todo lo contrario. Queremos conservar un espacio, pero enviando mensajes claros. Aquí no hay un tema de retórica. No hemos activado las órdenes de captura en contra de los representantes de la mesa, también mantuvimos los cuatro gestores de paz: Francisco Galán, Felipe Torres, Juan Carlos Cuéllar y Eduardo Martínez. Y eso no es retórica. Aquí hay unos actos muy claros de unas manifestaciones muy claras de mantener un espacio de diálogo, y eso sí con unas condiciones previas.

¿Cuáles?

La primera de ellas es la liberación de todos los secuestrados, insistimos en eso. Algunos de esos secuestrados están privados de su libertad desde el año 2002. Otros en años siguientes y la mayoría este 2018. La lista era de 20, posteriormente hubo una liberación en Arauca, y luego tres liberaciones. Si a esto se le restan los seis de Chocó, le quedan 10. Aquí lo importante es la disposición a tomar una decisión que ya tomó las Farc una vez y que permitió que ese proceso avanzara, y recordarán que fue en la fase exploratoria. Y eso es una decisión humanitaria que el pueblo colombiano espera. Ahí hay una manifestación clara, el delito del secuestro en el siglo XXI no es aceptado por nadie en este planeta.

Usted habla de la posibilidad de un espacio no de una mesa de negociación, ¿por qué?

Porque para una mesa se necesitan dos, y en este caso hay un espacio que facilitará que llegue la segunda parte. La primera es el Eln y está sentada en La Habana. El presidente Duque ha dicho que de ninguna manera podemos convertir ese espacio en una mesa mientras la otra parte continúe con acciones como el secuestro, el reclutamiento de menores, la relación del Eln con el narcotráfico y el tema de la presencia de algunos de sus combatientes en territorio venezolano. Preguntas muy importantes para aclarar.

¿Solo hasta que se aclaren todas esas preguntas el Gobierno se sienta en una mesa?

Lo dijo el presidente cuando le pidió al Eln que cese en todas sus acciones criminales, y hay una razón para eso: la legalidad es uno de los componentes fundamentales del programa de gobierno y por eso esta oficina tiene ese componente en su nombre ahora. Es pedirle al Eln que se comporte como cualquier colombiano en este país.

Claro, pero eso sería casi dejar de existir como insurgencia antes de sentarse a una mesa a negociar su dejación de armas…

La política de este gobierno es distinta a la del anterior. Ese es el énfasis que se quiere dar. Un factor fundamental de cualquier proceso de paz es que tenga un objetivo determinado. Y para el presidente, ese objetivo es la desmovilización, el desarme y la reincorporación del Eln. Esa es su visión, de lo contrario estaría aceptando una dinámica con la cual él y los 10 millones y pico de personas que lo votaron no están de acuerdo. Eso es lo que está pidiendo el presidente de la República, y creo que el Eln le está entendiendo, porque si no, no hubiese empezado este proceso de liberación de secuestrados. Creo que en estos 30 días se ha logrado un espacio de entendimiento más allá de la necesidad de la estructura formal de una mesa. Ha habido 30 días en que no se han presentado acciones armadas. Aquí hay una dinámica…

Y una interlocución…

Por supuesto que hay una interlocución, que un principio era confidencial, pero alguno de los voceros ya lo comentó. He tenido y mantengo un contacto con Pablo Beltrán, no para la operación humanitaria, sino para la creación de condiciones, pero es necesario que la mesa tenga resultados creíbles y un objetivo. En este período ha habido resultados objetivos. El presidente de la República hubiera podido decir simplemente no hay mesa. Y no lo dijo. Dijo, en cambio, que hay una evaluación de la mesa y esa evaluación no fue bien recibida como esperamos por el Eln, porque secuestró a tres personas. Esas tres personas están libres y hay una evaluación de la mesa.

¿Cuál es la situación jurídica de la gestoría de paz?

La gestoría de paz se dejó intacta, y ese es un mensaje muy poderoso, porque póngase a pensar que el mensaje fuera el contrario. O que se hubieran activado las órdenes de captura o las circulares rojas de Interpol… Ese hubiese sido un mensaje negativo y no existió.

Usted habla de agenda creíble, ¿esta lo es?

La construiremos. Y el Eln también quiere hacer ajustes.

¿Es cierto que no hay presupuesto para financiar la paz?

El doctor Emilio Archila va a manejar la Consejería para la Estabilización, anterior Consejería para el Posconflicto. La implementación de los acuerdos es responsabilidad de esa Consejería y él en este momento está haciendo una evaluación sobre la disponibilidad de recursos. Lo que le puedo adelantar es que hay muchos proyectos desfinanciados. El anterior gobierno se encargó de hacer toda una arquitectura para la paz, pero no fue coherente con la arquitectura presupuestal.

¿Cómo encontró el funcionamiento y abastecimiento de los Espacios de Reincorporación de las Farc?

El doctor Rivera, del anterior gobierno, y el presidente Santos transfirieron toda la estructura de implementación y de administración de los ETCR a la Agencia de Reincorporación y Normalización. Cuando entré esa responsabilidad no estaba en esta oficina.

¿Usted hoy no tiene nada que ver con los ETCR?

Tengo mucho que ver en el diálogo y en la interlocución. Lo primero que hice fue ir a los ETCR.

Usted fue a Colinas y se vio con “Iván Alí”, a los dos días se fue y nadie sabe dónde está. ¿Qué sabe de eso?

¡Nooo! Iván Alí nos dijo que iba a ir a Vichada y que la comunicación iba a ser difícil. No le veo ningún misterio. Hay muchas personas que no se habían reportado que ya se están reportando. Aquellas personas que tienen una genuina voluntad de paz y que hicieron parte de las Farc, que hoy es un partido político, deben ser apoyadas y continuar con la voluntad de cumplir los acuerdos.

¿Eso incluye a los mandos medios?

Los comandantes medios están en los ETCR y hablé con varios de ellos. Usted me pone el ejemplo de Iván Alí, él es un comandante al que vi muy comprometido con su gente. Tiene a su familia en el ETCR, tiene una cantidad de proyectos productivos. La comisión de paz del Congreso fue a Miravalle y parte de sus conclusiones es que ahí están funcionando las cosas. Es muy importante que aquellos que se han ausentado den un testimonio frente a su propia gente para que a través de ese testimonio ellos permitan que el proceso de paz sea más fácil de implementar, que no tenga tantos traumatismos.

¿Entonces para usted no hay un motivo de gran alarma?

Lo importante acá es que se continúe en la implementación de unos acuerdos con aquellos que quieren y que se han comprometido. Acá en el Palacio de Nariño estuvo Rodrigo Londoño, ninguno en este país pensaba ver esa foto y acá estuvo con el presidente Iván Duque. No es solamente una foto, es la manifestación de una voluntad de permanecer dentro de la institucionalidad, ese es el mensaje que quisiera lanzar: las Farc le apostaron a la institucionalidad, aquellos que le apuestan a la institucionalidad tienen el respeto y el apoyo de la misma. Cuando alguno de ellos se sale de la institucionalidad no solamente perjudica a su propia organización, sino a la implementación de todos los acuerdos.

Fuente: El Espectador.