EL ESTADIO HERNÁN RAMÍREZ VILLEGAS, SINÓNIMO DE UNIÓN PEREIRANA

EL INICIO DEL CONVITE HISTÓRICO

En la década del 60 Pereira tuvo el sueño de ser sede de los IX Juegos Nacionales (1964) y sumado a ello con la proximidad de la celebración del centenario de la ciudad (1863- 1963), la Corporación Deportiva Centenario de Pereira, creada el 24 de febrero de 1961, compró por valor de $930.000 (pagados en acciones) la hacienda La Albania de 27 hectáreas sembradas de caña en cercanías al Aeropuerto Matecaña y de propiedad del municipio (convirtiéndose en el accionista principal de la corporación), para la construcción de la Villa Olímpica.

Este anhelo llevó a que el 20 de julio de 1962, 50.000 pereiranos se unieran para realizar uno de los hechos históricos más recordados en la región, un convite liderado por el padre Antonio José Valencia y el director de la corporación deportiva Francisco Polanco Ripoll, donde a forma de desfile hombres y mujeres se trasladaron al lugar a derribar cañaduzales, hacer banqueos a pico y pala, a sacar piedra del río Consota y a pasar de mano en mano material para lograr la causa al son del cántico “Villa Olímpica haremos en Pereira moviendo tierra tal como ayer cuando a Colombia le entregamos Matecaña, sin fuerza extraña que agradecer”., evocando versos del poeta Luis Carlos González.

DEPORTE Y DESARROLLO

La denominada ‘Villa de Cañarte’ perdió contra Ibagué ser sede de las justas deportivas, pero 1 década después, el 9 de julio de 1970, el sueño regresó para Pereira.

Con la designación de ser sede de los X Juegos Atléticos Nacionales que se llevarían a cabo en 1974, la ciudad comenzó a vivir un cambio y a generar desarrollo para sus habitantes; se diseñó el primer Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado, aumentó el número de las líneas telefónicas, construcción de nuevas vías y de los coliseos Menor, Mayor y Primero de Febrero, el Velódromo, el complejo acuático, el diamante de béisbol, hoteles, adecuar jardines, parqueaderos y una ciudadela que alojó a los deportistas de las justas, lo que sería en el futuro el barrio El Jardín.

LA CREACIÓN DEL ESTADIO

En 1970 la Corporación Deportiva Centenario de Pereira designo al arquitecto Hernán Ramírez Villegas (de 41 años de edad) y al ingeniero estructural Guillermo González Zuleta para construir un estadio en la Villa Olímpica.

Un año después los pereiranos vieron la obra materializada, la misma que inició con unos planos que costaron $120.000, la cual recibió el nombre de estadio Villa Olímpica de Pereira y se inauguró, con la presencia del presidente de la república del momento Carlos Lleras Restrepo, el 1 de mayo de 1971 con un cuadrangular de fútbol en el que participaron el Deportivo Pereira, Once Caldas, Sporting Cristal del Perú y Emelec de Ecuador que se extendió hasta el 2 de mayo.

Tres años después, fecha de la realización de los X Juegos Atléticos Nacionales, el Concejo Municipal renombró al estadio con el nombre del arquitecto que lo construyó “Hernán Ramírez Villegas” como un homenaje póstumo a su impecable trabajo.

En el año 2008, exactamente el 27 de mayo, Pereira volvió a recibir el anuncio de ser sede de un campeonato internacional, la Copa Mundial de Fútbol Sub-20 (2011). Para ello el estadio tuvo que ser remodelado por el deterioro propio del trascurrir del tiempo y la falta de cumplimiento en los estándares de la competencia.

La Alcaldía aportó alrededor de $11.450.080.861 (aprobados por el Concejo Municipal mediante los acuerdos 045 del 10 de noviembre de 2009 y 042 del 30 de junio de 2010), $4.900 millones de la Gobernación del departamento y $15.000 millones por el Gobierno Nacional, para un total de $30.000 millones con los que se logró la construcción de la cubierta de las tribunas, segunda en la tribuna oriental, camerinos para jugadores, árbitros y recoge bolas; silletería en todas las localidades, 10 salas de transmisión, sala de prensa, palcos en las tribunas occidental y oriental, palco vip en la tribuna occidental, sistema sanitario, iluminación de 1800 lux/m2, cercamiento del estadio y un nuevo sistema de protección solar y control de temperatura.

La remodelación más notable para el campeonato del 2011 fue la cubierta; la misma fue remodelada en el 2018 (gracias a la recuperación del municipio por los dineros adeudados por impuesto predial del Batallón de Artillería N°8, San Mateo), luego de las afectaciones que sufrió por la ola invernal que azotó la ciudad en el 2015.

Esta nueva cubierta, la misma que se presencia en la actualidad, costó $4.600 millones (dinero con el que además se logró la intervención en bajantes de aguas lluvias, apantallamiento para prevenir el riesgo de posibles descargas eléctricas, y reparación del sistema lumínico) y tiene 17.300 metros cuadrados intervenidos con un acabado arquitectónico de membrana aislante.

Sin duda el ‘monumental’ es sinónimo de pujanza, pasión y modernidad y le recuerda a los pereiranos la importancia que tiene el deporte para la transformación social de la ciudad.