Risaralda impulsa acciones para romper el ‘mandato del silencio’ y proteger la salud mental de los hombres

La Secretaría de Salud de Risaralda, a través del Programa de Salud Mental y Convivencia, intensifica en los territorios las acciones para abordar el impacto de la violencia física en el bienestar emocional de la población.

La estrategia busca, especialmente, transformar el llamado ‘mandato del silencio’ que afecta a muchos hombres y que les impide expresar su vulnerabilidad o buscar ayuda cuando enfrentan crisis emocionales.

UN PANORAMA QUE REQUIERE ATENCIÓN INTEGRAL

El análisis epidemiológico de 2025 revela una preocupante brecha de género en la salud mental del departamento. Si bien las mujeres presentan una mayor incidencia en intentos de conducta suicida, la población masculina reporta el mayor porcentaje de casos consumados. Esta realidad está íntimamente ligada a factores desencadenantes como los conflictos familiares y de pareja, donde la violencia física y psicológica actúan como un detonante crítico.

En cuanto a la búsqueda de ayuda, los registros del Centro de Escucha de Risaralda muestran que el 60 % de las atenciones corresponden a mujeres, mientras que el 40 % son solicitadas por hombres.

Esta diferencia evidencia que los hombres suelen acudir al sistema de salud únicamente cuando la crisis ha llegado a un punto crítico, debido a estigmas sociales asociados a los modelos tradicionales de masculinidad, que desincentivan la expresión emocional y la búsqueda de ayuda.

“El análisis de la situación epidemiológica de Risaralda en torno a violencias evitables e intentos suicidas nos confirma la urgencia de iniciar acciones en los territorios para mitigar el impacto de la violencia intrafamiliar y de género, como la estrategia de ‘Nuevas Masculinidades’, que brinda asesoría y asistencia técnica para romper el mandato del silencio y entregar herramientas para que los hombres reconozcan y tramiten emociones como el miedo y la tristeza pero además, involucrar a las familias y mujeres en el proceso de transformación de la masculinidad”, explicó María Alcira Robayo Giraldo, coordinadora del programa de Salud Mental y Convivencia de Risaralda.

La funcionaria agregó que las acciones institucionales buscan reducir las cifras de violencia física mediante la transformación de los roles tradicionales del ‘hombre proveedor’ y autoritario.

¡NO ESTÁS SOLO! HABLAR SALVA VIDAS

Las violencias pueden afectar profundamente la salud mental y requieren rutas de atención claras y oportunas; Risaralda cuenta con canales gratuitos y profesionales para brindar acompañamiento emocional y activar las rutas de protección en caso de violencia física:

– Centro de Escucha de Risaralda: Celular y WhatsApp 315 560 8849.

– Línea Amiga: Marque el 106 desde cualquier teléfono.

El mensaje de la Gobernación de Risaralda es claro: reconocer la vulnerabilidad no es un signo de debilidad, sino un paso valiente hacia la vida.

“A todos nos puede pasar que atravesemos momentos difíciles. Hablar y pedir ayuda a tiempo puede marcar la diferencia para proteger nuestra vida y la de quienes nos rodean”, agregó María Alcira Robayo, coordinadora de Salud Mental y Convivencia de Risaralda.