Toronto busca hacer historia ante unos Warriors pendientes de Durant

Con una ventaja de 3-1 en la serie al mejor de siete, los Raptors de Toronto lo tienen todo a su favor para ganar el anillo de campeones de la NBA por primera vez en los 24 años de existencia de esta franquicia.

Un éxito que sería histórico porque, además, vendría a poner fin a la hegemonía que los de Golden State Warriors han mostrado los últimos cinco años, logrando meterse en cinco finales consecutivas y ganando el anillo en tres ocasiones (2015, 2017 y 2018).

Solo los Cleveland Cavaliers, con LeBron James al mando, lograron hacerle sombra al dominio total de los Warriors en este lustro. Fue en 2016 cuando la franquicia de Ohio hizo historia logrando lo que nunca antes había logrado nadie en unas finales: remontaron un 3-1 desfavorable y se llevaron la victoria y el título en el séptimo y definitivo partido ante Golden State.

Durant, la gran esperanza de Warriors

Esa hazaña es, precisamente, la que deben repetir ahora los vigentes campeones si quieren optar a su tercer anillo consecutivo y lo hacen pendientes de Kevin Durant.

El alero estrella de los Warriors, que sufrió una distensión en la pantorrilla el 8 de mayo durante las semifinales de la Conferencia Oeste ante los Houston Rockets, es la gran incógnita y a la vez la gran esperanza de los californianos.

Tras perderse todos los encuentros de la final de su conferencia ante los Trail Blazers, el jugador tampoco ha estado en ninguno de los cuatro partidos que se han disputado hasta ahora en las Finales NBA, pero su vuelta a la cancha podría llegar esta noche.

Durant ha recibido el alta médica y este mismo lunes ha participado en la sesión de entrenamiento de los Warriors y ahora es decisión de su técnico, Steve Kerr, si lo pone o no en la pista.

Tras este primer entrenamiento las sensaciones del MVP de las dos últimas finales NBA han sido positivas y quizá por ello el técnico de los Warriors le haga jugar. De hecho, no ha descartado su presencia como sí hizo en los anteriores choques y ha señalado que es “duda”, dejando su participación en el aire hasta el último momento.

La importancia de Durant para este quinto (y tal vez definitivo) partido se puede entender con sus números. Y es que antes de su lesión, en la serie ante Rockets, el alero estaba promediando más de 43 puntos por partidos y 11 rebotes.

La posible vuelta de Durant ha insuflado ánimo a unos Warriors que necesitan una ‘machada’ para volver a ganar el anillo.

Durant no asusta a Leonard

Pero el regreso de Durant no asusta a unos Toronto Raptors que quieren aprovechar su oportunidad y consagrarse por primera vez como campeones de la NBA.

Además, cuentan a su favor con el factor cancha ya que este quinto encuentro se disputa en un ScotiaBank Arena que será una olla a presión.

Una presión que no afecta a la estrella de los Raptors, Kawhi Leonard. El jugador, que promedia más de 31 puntos por partido, aseguró antes del trascendental choque de esta noche que no piensa en la presión y que simplemente disfruta de lo que le está pasando porque no sabe cuándo volverá a disfrutar de esto.

Y es que con un Leonard de récord (está a solo 16 puntos de convertirse en el sexto jugador en la historia de la NBA en anotar 700 puntos en una temporada) los Raptors están más cerca que nunca de ganar su primer anillo.

Un anillo de campeones con el que también sueñan los españoles Serge Ibaka y Marc Gasol.

De hecho, si los canadienses ganan estas finales, los Gasol también serían protagonistas ya que sería la primera vez que una pareja de hermanos logra ganar la NBA.

Pau Gasol lo hizo en dos ocasiones con los Lakers, en 2009 y 2010. Ahora, su hermano menor, Marc, está a un paso de conseguirlo y hacer que ambos escriban una nueva página dorada del baloncesto patrio en la mejor liga del mundo.

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