Dosquebradas vive una Semana Santa que fortalece su vocación como destino de fe

Más de 20 templos y parroquias, junto al Viacrucis como principal corredor de peregrinaje, han convertido a Dosquebradas en un punto de encuentro para miles de creyentes durante la Semana Santa. Celebraciones litúrgicas, procesiones y recorridos de fe han fortalecido una experiencia que hoy proyecta al municipio como una ciudad donde la espiritualidad, la tradición y la participación comunitaria se viven con fuerza y sentido colectivo.

Dosquebradas sigue consolidándose en Semana Santa como un destino de fe, una ciudad que en estos días recibe a residentes, visitantes y peregrinos en sus templos, recorridos y tradiciones, para vivir una experiencia marcada por la oración, el recogimiento y el encuentro espiritual. Son más de 20 iglesias y parroquias las que han mantenido su programación activa, convirtiendo al municipio en un territorio donde la fe no solo se celebra, sino que también se vive en comunidad.

Esa expresión espiritual se ha sentido en distintos puntos de la ciudad. Templos como Jesús de la Buena Esperanza, en La Badea; San Rafael Arcángel, en Molivento; San Pedro y San Pablo, en Los Naranjos; y Nuestra Señora de Guadalupe han sido escenario de celebraciones litúrgicas, procesiones y encuentros que han llenado de recogimiento y tradición varios sectores del municipio. En algunos casos, como en San Pedro y San Pablo, la programación religiosa también se ha articulado con espacios para el emprendimiento local, ampliando la experiencia de quienes recorren la ciudad durante esta temporada.

Uno de los escenarios que también congregó a la comunidad fue la parroquia San Marcos Evangelista, en el sector Santa Isabel, donde cerca de 300 feligreses participaron este Viernes Santo en la Celebración de la Pasión del Señor y la adoración de la cruz. Allí, como en otras parroquias del municipio, la liturgia reunió a los creyentes alrededor de momentos profundamente simbólicos, como la proclamación de la palabra, la lectura de la pasión del Señor y la oración universal, reafirmando el significado espiritual de una de las fechas más importantes para la fe católica.

En medio de esta jornada, el padre Óscar Augusto Gutiérrez Pineda dirigió un mensaje a la comunidad centrado en el sentido profundo de estos días: “La Semana Santa es un tiempo propicio para que nos encontremos de nuevo con Dios, vivimos una experiencia de la pasión y la muerte del Señor, el Viernes Santo tiene una fuerza impresionante de sacrificio y de una entrega por amor”.

Más allá de cada celebración puntual, lo que hoy vive el municipio es una Semana Santa que fortalece el encuentro con lo esencial y proyecta una ciudad capaz de recibir desde la fe, la tradición y la hospitalidad. Por ejemplo, el Viacrucis impulsado por el alcalde Roberto Jiménez, se ha sumado a la programación que se desarrolla en las distintas parroquias y ha permitido que propios y visitantes recorran el territorio desde la reflexión, el recogimiento y la conexión con valores como el amor, el perdón y la esperanza.

Por otro lado, ese sentir también se refleja en la voz de quienes participan en estas celebraciones. Así lo expresó Lyndeli Anavia: “La Semana Santa me deja paz, esperanza por Colombia, por una mejor Dosquebradas, por un mejor mundo”.

Finalmente, la Semana Santa deja ver una ciudad que ha sabido convertir su espiritualidad en una experiencia colectiva, abierta y viva. En cada templo, en cada procesión y en cada acto litúrgico se reafirma una tradición que sigue convocando a la comunidad y proyectando al municipio como un destino donde la fe también se convierte en encuentro, memoria y sentido de ciudad.

Dato de interés

La campaña oficial de Semana Santa se denominó Dosquebradas Destino de Fe, y también contempló rutas de naturaleza, de compras y gastronómica.