A 20 días del terremoto, Dosquebradas presenta un balance de atención en salud marcado por la continuidad de la red hospitalaria, 2.514 atenciones en el Hospital Móvil de Campaña, 150.000 unidades de medicamentos entregadas, más de 350 dosis de vacunas aplicadas y un despliegue especial en salud mental que permitió atender cerca de 295 personas e identificar 29 casos críticos. Durante este periodo no se ha emitido ninguna alerta sanitaria en el municipio.
El terremoto del 10 de agosto puso a prueba de manera inmediata la capacidad de respuesta del sistema de salud de Dosquebradas. La atención de personas heridas, la evacuación de familias y la habilitación de alojamientos temporales obligaron a activar la red hospitalaria en alerta roja y a desplegar equipos de Salud Pública y Aseguramiento en articulación con los organismos de socorro.
Una vez atendida la fase inicial de la emergencia, el reto se trasladó a prevenir los riesgos sanitarios que suelen aparecer en los días posteriores a un sismo. El desplazamiento de personas, la convivencia en alojamientos temporales, la presencia de escombros, la acumulación de residuos, el manejo del agua y la preparación de alimentos podían convertirse en factores de riesgo para la comunidad.
Por esta razón, la Secretaría de Salud reforzó la vigilancia en los tres alojamientos temporales y extendió el acompañamiento a las familias damnificadas. Desde el programa de Alimentos y Bebidas Alcohólicas se inspeccionó la calidad e inocuidad de los productos donados y de las preparaciones realizadas en estos espacios, mientras que los voluntarios encargados de la alimentación recibieron orientación sobre manipulación adecuada de alimentos. Ese seguimiento permitió identificar algunos brotes aislados de enfermedades transmitidas por alimentos, los cuales fueron controlados oportunamente. A partir de allí, las inspecciones se mantuvieron de manera permanente para reducir nuevos riesgos y garantizar mejores condiciones para las personas alojadas.
Al mismo tiempo, el componente de Salud Ambiental avanzó en la vigilancia del saneamiento básico. En coordinación con Serviciudad se realizó seguimiento al suministro y calidad del agua potable, así como al manejo adecuado de residuos en cada alojamiento temporal. Estas acciones permitieron mantener bajo control los principales factores sanitarios asociados a la emergencia y, hasta el momento, Dosquebradas no ha emitido ninguna alerta sanitaria, aunque la vigilancia continua activa en todo el municipio.
La prevención también se fortaleció a través del Programa Ampliado de Inmunización, PAI. Durante las dos semanas posteriores al terremoto se aplicaron más de 350 dosis de biológicos, de las cuales 72 estuvieron dirigidas a integrantes de los organismos de socorro, principalmente contra influenza y fiebre amarilla, además de los esquemas correspondientes para la población con mayor riesgo.
Mientras se avanzaba en el control sanitario y epidemiológico, otro frente comenzó a requerir atención especial, la salud mental. Durante las primeras 72 horas posteriores al sismo se desplegó una respuesta orientada a contener crisis, mitigar el trauma agudo y prevenir posibles cuadros de estrés postraumático, acompañamiento que se prolongó durante los 13 días siguientes. En ese periodo fueron atendidas cerca de 295 personas en los alojamientos temporales, lo que permitió identificar al menos 29 casos críticos relacionados con trastornos mentales preexistentes o situaciones desencadenadas por la emergencia, entre ellas ideación suicida, cuadros depresivos, ansiedad severa, síndrome de abstinencia y trastornos del espectro autista.
Los casos identificados fueron atendidos por profesionales de psicología y psiquiatría o remitidos a servicios especializados de acuerdo con sus necesidades. Superada esta primera fase, el acompañamiento continúa mediante la activación de rutas con las Empresas Administradoras de Planes de Beneficios, EAPB, para garantizar seguimiento a quienes requieran atención en salud mental durante las siguientes etapas de recuperación.
“La respuesta en salud no se limitó a atender a las personas lesionadas durante las primeras horas. A medida que avanzó la emergencia, tuvimos que ampliar el trabajo hacia la vigilancia sanitaria, la salud mental, la vacunación, el acceso a medicamentos y el acompañamiento en los alojamientos temporales. Esa articulación nos permitió responder a diferentes necesidades sin desbordar la capacidad de la red hospitalaria”, explicó Nini Lorena Acevedo Pérez, secretaria de Salud y Seguridad Social.
Precisamente, esa articulación permitió que la red asistencial respondiera al aumento de la demanda sin llegar al colapso. El Hospital Santa Mónica mantuvo su capacidad de atención y recibió el respaldo del Hospital Móvil de Campaña de la Defensa Civil Colombiana, instalado durante 15 días en el Coliseo Municipal.
Durante su operación, el Hospital Móvil realizó 2.514 atenciones, de las cuales solo 103 requirieron remisión efectiva a centros asistenciales. Allí se prestaron servicios de clasificación de pacientes, estabilización de trauma leve y moderado, medicina general, pediatría, psiquiatría, psicología de emergencias, terapias física y respiratoria, odontología, vacunación y dispensación de medicamentos. Además, para sostener esta capacidad de respuesta se articuló el trabajo de la ESE Hospital Santa Mónica, Cruz Roja, Defensa Civil, fundaciones y personal voluntario, alcanzando un despliegue aproximado de 448 profesionales y técnicos, entre ellos 116 médicos, 191 enfermeros y auxiliares y 30 profesionales de salud mental.
Con la red asistencial operando y el Hospital Móvil respaldando la atención de los casos de menor y mediana complejidad, también fue posible concentrar esfuerzos en garantizar la continuidad de tratamientos. Durante la primera semana de la emergencia, mientras las EAPB retomaban sus servicios de dispensación, la Dirección de Aseguramiento coordinó la entrega de medicamentos donados por la comunidad.
Como resultado, 950 personas afectadas por el sismo recibieron atención y cerca de 150.000 unidades de medicamentos fueron entregadas tanto en el Hospital de Campaña como en las oficinas temporales de la Secretaría de Salud ubicadas en el Centro Administrativo Municipal.
Finalmente, veinte días después del terremoto, Dosquebradas avanza de la respuesta inmediata hacia una etapa de seguimiento y recuperación. La red hospitalaria ha retomado progresivamente su funcionamiento habitual, mientras continúan activas la vigilancia epidemiológica, sanitaria, ambiental y de salud mental para anticipar riesgos que pueden mantenerse incluso después de superada la fase más crítica de la emergencia.
Dato de interés:
Desde el 19 de agosto, Dosquebradas pasó de alerta hospitalaria roja a naranja y retomó la atención ambulatoria habitual de su red local, luego de confirmarse que el Hospital Santa Mónica y sus puestos de salud no presentaban daños de consideración. Los servicios de odontología y fisioterapia que funcionaban en el Edificio Social debieron ser reubicados debido a las afectaciones de esa infraestructura.
