Tras una reunión con 14 rectores del municipio, la Alcaldía de Dosquebradas activó una ruta conjunta para definir el regreso presencial a clases. Entre el 15 y el 16 de septiembre, equipos técnicos revisarán las sedes educativas y, con esos resultados, este miércoles se tomarán decisiones sobre cuáles instituciones podrán avanzar hacia la presencialidad desde el lunes 21 de septiembre.
Volver a las aulas después del terremoto no depende únicamente de una fecha. Requiere saber qué sedes pueden operar de manera segura, cuántos estudiantes puede recibir cada una y qué alternativas pueden activarse para aquellas comunidades educativas que todavía no están en condiciones de regresar. Con esa premisa, la Alcaldía de Dosquebradas avanza en una semana decisiva para definir la ruta de retorno presencial.
Desde hoy martes 15 y hasta el miércoles 16 de septiembre, profesionales de la Secretaría de Obras Públicas, la DIGER y la Secretaría de Educación continúan los recorridos técnicos por las instituciones educativas, con el propósito de actualizar el estado de cada sede y establecer cuáles cuentan con condiciones para recibir nuevamente a sus estudiantes.
Con esos resultados, la Administración Municipal y los rectores podrán pasar de una valoración general a decisiones particulares por institución. El análisis permitirá conocer capacidades, definir cómo podría organizarse el retorno y determinar si algunas sedes pueden apoyar temporalmente a comunidades educativas que todavía presenten restricciones.
El alcalde Roberto Jiménez Naranjo explicó que esta ruta surgió del diálogo con los directivos docentes y que las decisiones estarán respaldadas por las verificaciones técnicas: “Una de las propuestas que me hicieron los rectores es determinar qué instituciones educativas están en condiciones de habilitarse. Por eso le pedí al secretario de Obras que realice la revisión y podamos tener un reporte este miércoles 16 de septiembre. Yo espero que el próximo lunes estemos en la presencialidad educativa para el municipio de Dosquebradas”.
Mientras avanza esta revisión en el resto del municipio, la Institución Educativa Los Andes ya se convirtió en una experiencia concreta de retorno progresivo. Sus aulas volvieron a recibir estudiantes esta semana y, desde este miércoles, la institución proyecta atender presencialmente a todos sus grupos. Más de 700 jóvenes hacen parte de este proceso. En la jornada de la mañana, cerca de 420 estudiantes integran la comunidad educativa, mientras que en la tarde son más de 330. Como primera fase, este lunes asistieron presencialmente tres grupos de cada jornada y los demás continuaron sus actividades de manera virtual.
El retorno fue posible después de cumplir las condiciones técnicas y operativas requeridas. La institución recibió dos visitas de la DIGER y obtuvo el certificado de habitabilidad, que estableció que las afectaciones encontradas eran leves y que no existía compromiso estructural ni elementos que representaran riesgo para la comunidad educativa.
Paola Montoya, rectora de la Institución Educativa Los Andes, explicó que este concepto permitió avanzar con mayor tranquilidad en la organización del regreso: “Nosotros recibimos dos visitas de la DIGER, en las cuales se presentó la entrega de un certificado, el último de habitabilidad, en el cual, pese a haber algunas afectaciones muy leves o menores, se evidenciaba que no había ningún compromiso de la estructura ni de elementos que comprometieran la seguridad para habitar el espacio por parte de nuestros estudiantes”.
La experiencia de Los Andes muestra precisamente el modelo que la Administración busca replicar donde las condiciones lo permitan: evaluación técnica, definición de capacidad, organización académica y retorno gradual, evitando que la presencialidad se reactive de manera generalizada sin considerar las particularidades de cada institución.
Ese mismo enfoque fue abordado en el encuentro con los 14 rectores, donde también se revisaron alternativas de organización entre las propias instituciones. A partir de los diagnósticos, los directivos podrán establecer necesidades y posibles esquemas de apoyo para ampliar progresivamente la atención presencial.
Para María Villada Flores, presidenta de la Unión Sindical de Directivos Docentes de la Educación de Risaralda, el encuentro permitió construir soluciones directamente con quienes conocen las necesidades de cada comunidad educativa: “Para mi organización significa muchísimo, porque intermediamos con la Administración Municipal para que se hiciera esta reunión. Los rectores estuvieron muy propositivos y con un compromiso de reiniciar las clases, porque eso ayuda a ir construyendo nuevamente ese tejido social aquí en el municipio y todos aportamos de alguna manera. Muy agradecida con el alcalde, con la Administración y también con los rectores que pusieron su disposición y su interés para que volvamos a las aulas”.
Dicho esto, el 21 de septiembre se mantiene como una fecha proyectada para ampliar el regreso presencial, sujeta a los resultados de las visitas y a las decisiones que se adopten con los rectores. La ruta será gradual y diferenciada, porque cada institución enfrenta una realidad distinta después del terremoto.
De esta manera, Dosquebradas empieza a pasar de la virtualidad y las soluciones temporales a una nueva etapa: recuperar progresivamente las aulas, institución por institución, con decisiones técnicas y experiencias que ya demuestran que volver es posible cuando existen las condiciones adecuadas.
Dato de interés
El Programa de Alimentación Escolar, PAE, retomó su atención en 30 instituciones educativas oficiales de Dosquebradas, beneficiando a 17.000 estudiantes. La reactivación se realizará mediante dos tipos de canastas alimentarias, definidas de acuerdo con los criterios de priorización del programa y las características de la jornada escolar.
