Con la participación de más de 250 pilotos provenientes de seis departamentos del país, la visita de más de 1.000 personas durante el fin de semana y la presencia de más de 12 food trucks y 10 emprendimientos en el Coliseo Municipal, la Ventana Turística del Eje fue escenario del estreno del primer óvalo de arena de Colombia, un evento que puso a prueba la velocidad en pista y confirmó el potencial del municipio como referente nacional del turismo deportivo a motor.
Dosquebradas volvió a acelerar su apuesta por el turismo deportivo y lo hizo con un hecho sin precedentes para el motociclismo nacional con la realización del primer Óvalo en Arena del país, un escenario ubicado en el Coliseo Municipal que convirtió al municipio en epicentro de velocidad, adrenalina y espectáculo a motor.
Con esta competencia, el municipio industrial no solo abrió una nueva pista en el calendario deportivo de Colombia, sino que también confirmó que está listo para recibir certámenes de alto nivel. A diferencia de otros óvalos del país, enfocados en la técnica y la experticia, el de la ciudad fue concebido como un óvalo de arena dedicado a la velocidad, lo que le dio a la jornada un sello particular y un atractivo adicional tanto para pilotos como para aficionados.
La prueba definitiva la dieron los más de 250 pilotos que llegaron desde departamentos como: Antioquia, Caldas, Quindío, Valle del Cauca, Tolima y Risaralda, para medirse en una pista que puso a prueba reflejos, experiencia y capacidad de adaptación.
Cada manga confirmó que el escenario cumplió con las exigencias físicas y técnicas para una competencia de carácter nacional. Así lo destacó Duván Londoño, organizador del I Óvalo Racing de Velocidad del país, quien aseguró: “Dosquebradas demostró una vez más que está para recibir una competencia nacional avalada por la Federación Colombiana de Motociclismo, ya que el escenario deportivo en el que los pilotos disputaron las diferentes mangas de competencia no tuvo ningún inconveniente por las condiciones físicas y técnicas del óvalo”.
Pero el rugido de los motores no solo se sintió en la pista. También se sintió en la economía del municipio. Aunque la competencia se disputó el domingo 7 de junio, la dinámica comercial comenzó desde el viernes, cuando pilotos, equipos y familias empezaron a llegar a la Ventana Turística para hospedarse, recorrer la ciudad y disfrutar de su oferta gastronómica y de esparcimiento. Ese movimiento se tradujo en un impacto directo para hoteles, restaurantes, comercios y emprendimientos locales. Según los organizadores, más de 1.000 personas visitaron diferentes negocios del municipio durante el fin de semana, una cifra que refuerza la idea de que el deporte también puede convertirse en motor de desarrollo económico y en vitrina para proyectar a la ciudad como destino nacional de turismo deportivo.
Además del sector hotelero y gastronómico, el evento también abrió espacio para el emprendimiento local. Más de 12 food trucks y 10 emprendimientos se ubicaron en el costado del escenario deportivo, ofreciendo una propuesta variada de alimentos, bebidas y productos que complementaron la experiencia de los asistentes y fortalecieron la economía que gira alrededor de este tipo de certámenes. Uno de los beneficiados fue Daniel Andrade, del emprendimiento Café Cuatro Arrieros, quien resaltó el valor de estos escenarios para impulsar las marcas locales: “La verdad, nos ha parecido este evento muy importante, no solo para nosotros como emprendedores, sino para todas las personas a las que les gusta este deporte. Es una experiencia muy bonita y le agradecemos a la Administración municipal por permitirnos estos espacios para impulsar nuestras marcas y darnos a conocer, además de poder ofrecer nuestro café de origen de Dosquebradas para que la gente lo pruebe y sepa a qué huele el municipio”.
Y si algo terminó de darle peso al evento fue la voz de los propios pilotos. Para quienes conocen de cerca el motociclismo en óvalo y el motocross, la pista de Dosquebradas mostró condiciones para albergar competencias de talla nacional, no solo por su diseño, sino también por las características del terreno y su comportamiento en carrera.
Así lo afirmó Santiago del Oso, piloto experimentado del municipio de Tuluá, en el Valle del Cauca, quien aseguró: “Excelente el escenario. Es una carrera muy diferente a las otras, es un óvalo en el que todos los pilotos demuestran quiénes son y la experiencia juega mucho, y en lluvia mucho más. Pero este óvalo está en condiciones para una competencia nacional”.
Por otro lado, el secretario de Cultura, Recreación y Deporte, Carlos Andrés Díaz Quintero, señaló; “Hoy sumamos otro evento de gran envergadura a la lista de grandes certámenes que realizamos en el municipio, con los que estamos movilizando el turismo deportivo, favoreciendo a las empresas del sector hotelero y gastronómico de esta parte del país. Con ello se cumple lo prometido por el alcalde Roberto Jiménez de reactivar la economía del municipio”.
De esta forma, Dosquebradas no solo abrió una pista, generó una nueva posibilidad para el deporte a motor en Colombia y, al mismo tiempo, confirmó que cuando la velocidad se junta con visión, organización y territorio, el resultado también puede medirse en desarrollo, turismo y ciudad.
Dato de interés
El Coliseo Municipal y otros escenarios de Dosquebradas ya han sido sede de importantes eventos del deporte a motor, como el encuentro de harlistas realizado el año pasado y la Válida de Motovelocidad desarrollada al rededor del CAM, lo que ratifica la capacidad del municipio para albergar certámenes de velocidad y seguir consolidándose como destino del turismo deportivo.
