Más 700 estudiantes no han vuelto a clase por enfrentamientos entre disidencias de las Farc

Desde el 11 de mayo, más de 700 estudiantes de nueve veredas del municipio de Jambaló, al oriente del departamento de Cauca, no han podido regresar a clase por combates entre las disidencias de las Farc y el ELN. Así lo denunció el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), que advirtió que fueron suspendidas las clases en, al menos, cuatro instituciones educativas.

“En este momento, se reporta una fuerte presencia de estos grupos en la zona baja exactamente en las veredas de La Palma, Valles Hondos, Loma Redonda y Loma Gruesa lo que ha llevado a tomar medidas de seguridad para proteger la vida de los estudiantes de la institución educativa Inemab, de la vereda La Palma y la institución educativa Inem, de la vereda La Esperanza”, explicaron desde el Cric, según los citan en El Tiempo.

Edwin Güetio, coordinador del programa de Derechos Humanos del Cric, advirtió que la suspensión de las clases se dio para proteger la integridad y garantizar la seguridad de los niños indígenas: “Es lamentable que las clases hayan sido suspendidas en varias instituciones para evitar que nuestros niños sean alcanzados por las balas”.

Y, si bien, la denuncia la hizo pública en Twitter el 11 de mayo, según le dijo a El Tiempo: “Las estructuras siguen en disputa por el control territorial. Solicitamos a la institucionalidad una misión de verificación”.

De acuerdo con un testimonio, que dio a Blu Radio un habitante de Jambaló, la comunidad tomó la decisión de no exponer a sus menores a que queden en medio de un combate:

“Hemos optado por no mandar a nuestros hijos al colegio, la vida de ellos está en riesgo y vemos como los grupos de diferentes bandos están a pocos metros de nosotros, en cualquier momento se reanudan los combates y la verdad es que tememos por la vida de nuestros hijos de nuestros seres queridos, de verdad es muy difícil vivir con esa incertidumbre”.

43 niños estuvieron confinados por 48 horas en Cauca por enfrentamientos entre grupos ilegales

El 7 de mayo, 43 niños y niñas de la escuela Los Robles del resguardo Pioya, del municipio de Caldono (Cauca), duraron confinados 48 horas por enfrentamientos entre el ELN y la columna Dagoberto Ramos de las disidencias de las Farc.

Una misión humanitaria de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia, el Consejo Regional Indígena del Cauca y la Personería Municipal de Caldono logró garantizarles su seguridad y romper el confinamiento, así lo confirmó el defensor del Pueblo, Carlos Camargo:

“Los buenos oficios de una misión humanitaria conjunta permitieron el regreso a sus casas, sanos y salvos, de 43 niñas y niños que estaban confinados en la escuela Los Robles y el resguardo Pioya, zona rural de Caldono”.

Camargo ponderó el trabajo interinstitucional que consiguió que 20 familias retornaran a sus hogares, luego de haber sido desplazadas de sus viviendas hacia la vereda Los Robles. Esto fue posible gracias a un corredor humanitario que fue posible instalar por la mediación de Cric Derechos Humanos.

El defensor del Pueblo también les hizo un llamado a los grupos armados: “Dejen a la población civil por fuera de sus confrontaciones y hostilidades, pero de manera especial a que no afecten a los niños, niñas y adolescentes, quienes gozan de protección constitucional”.

A los niños se les prestó atención psicológica, porque durante el enfrentamiento presenciaron la muerte de cuatro subversivos a los alrededores de la escuela Los Robles.

“Durante el confinamiento, a los niños y niñas les fue brindada atención psicológica, ya que presenciaron la muerte de cuatro subversivos de los dos bandos en los alrededores de la escuela Los Robles. La intención de la profesional de la salud mental, integrante del CRIC Derechos Humanos, fue asegurarles su bienestar emocional para que no les queden trastornos por cuenta de lo que tuvieron que presenciar”, dijeron desde la Defensoría del Pueblo.

FUENTE: INFOBAE.COM