Salud mental con enfoque étnico: Risaralda fortalece capacidades comunitarias en Santa Cecilia para atender la Alerta Temprana 001/2026

En un trabajo articulado entre la secretaría de Salud de Risaralda y la Dirección Local de Salud de Pueblo Rico, se realizó una intervención psicosocial con el propósito de fortalecer el bienestar emocional, la convivencia y las capacidades comunitarias de las poblaciones étnicas del occidente risaraldense, dando respuesta a los compromisos establecidos en la Alerta Temprana 001 de 2026 de la Defensoría del Pueblo, que advierte sobre factores de riesgo que afectan a comunidades afrodescendientes e indígenas asentadas en este territorio.

“Las acciones se han concentrado en reforzar el “sí a la vida” en niños, niñas y adolescentes; se trata de un trabajo articulado con las autoridades locales de Pueblo Rico para fortalecer también capacidades institucionales que permitan la atención de las comunidades y cerrar brechas en salud mental”, explicó Daniela Monsalve Roldán, trabajadora social del equipo de Salud Mental y convivencia de la secretaría de Salud de Risaralda.

Alerta temprana y mandato en salud

La Defensoría del Pueblo emitió la alerta temprana 001 del 20 de enero de 2026, ante la situación de riesgo que afrontan las comunidades de Pueblo Rico, Mistrató y Belén de Umbría, derivadas de actores armados por fuera de la ley.

Las autoridades territoriales de Risaralda definieron compromisos concretos para atender la alerta, entre ellos que el ICBF, la Gobernación de Risaralda, las alcaldías y las secretarías de salud coordinarían planes de atención en salud mental con enfoque diferencial y étnico para su implementación en los territorios. La jornada en Santa Cecilia es la materialización de ese compromiso.

“Con las comunidades indígenas y afrodescendientes trabajamos prevención del suicidio, manejo de emociones y prevención de violencias evitables, de manera especial, mutilación genital femenina; el trabajo coordinado con la Dirección Local de Salud de Pueblo Rico permitió el desarrollo de una estrategia que se continuará con los sabedores ancestrales y parteras, además de autoridades de los pueblos étnicos”, dijo María Alcira Robayo Giraldo, referente de Salud Mental y Convivencia de Risaralda.

Con estas acciones a Gobernación de Risaralda reafirma su compromiso de proteger la vida y la integridad de las comunidades más vulnerables, con estrategias reales, oportunas y respetuosas de la diversidad cultural.

Salud Mental con enfoque étnico: Mistrató avanza en articulación comunitaria con respaldo departamental

Atendiendo la premisa del gobernador Juan Diego Patiño Ochoa de construir acciones con la comunidad que impacten su salud mental, la Secretaría de Salud Departamental realizó una jornada de Asesoría y Asistencia Técnica (AAT) extendida en el municipio de Mistrató, orientada al fortalecimiento institucional y comunitario de las acciones que se adelantan en este campo en el territorio.

La jornada contó con la participación del equipo interdisciplinario municipal, autoridades indígenas y líderes comunitarios, quienes conocieron de manera detallada los lineamientos técnicos, normativos y programáticos que el departamento implementa en cumplimiento de la Ley 2460 de 2025 (Ley de Salud Mental) y de la Política Pública de Salud Mental del departamento de Risaralda.

“Esta jornada se adelanta con el fin de actualizar a los equipos interdisciplinarios y actores comunitarios para que se actualicen alrededor de las acciones de la Política Pública de Salud Mental de nuestro departamento y para el caso de Mistrató, nos emociona contar con la participación activa de líderes indígenas y voceras de mujeres, que manifestaron su intención de generar espacios de encuentro para construir de manera conjunta respuestas a necesidades en salud mes tal”, explicó María Alcira Robayo Giraldo, coordinadora del programa de Salud Mental y Convivencia de Risaralda.

La AAT extendida es una estrategia de fortalecimiento institucional que aborda de manera integral la totalidad de acciones y programas que desarrolla el Programa de Salud Mental y Convivencia de la Secretaría de Salud de Risaralda, incluyendo la promoción de factores protectores, la prevención de violencias, las rutas de atención, las estrategias comunitarias, la comunicación en salud mental y la articulación intersectorial.

“En la comunidad estamos viviendo una situación compleja para las mismas autoridades a raíz de las violencias y de los mismos intentos de autolesión, por eso es tan importante participar en estos espacios en los que además se visibilizan nuestras necesidades; que la opinión pública conozca lo que estamos atravesando y lo que estamos haciendo, es importante”, dijo Iván Darío Wazorna Nariquiaza, Jaibaná y coordinador de disciplina de la Institución Educativa de Río Mistrató.

Este ejercicio fortalece la gobernanza en salud mental en el municipio y consolida el trabajo articulado entre institucionalidad y comunidad, reconociendo la importancia de incorporar enfoques diferenciales y étnicos en la implementación de la política pública.

“Las estrategias que conocimos con esta jornada las complementaremos con las acciones que estamos adelantando en Mistrató, en donde además estamos socializando las rutas de atención con las mismas comunidades para que tengan presente a dónde acudir y en qué casos es necesario acudir a las autoridades; el que las mujeres indígenas y autoridades del resguardo se interesen por lo que se puede hacer también en salud mental, es ya un logro que podemos reportar desde Mistrató”, dijo Viviana Bayer, psicóloga de la Dirección Local de Salud.

La Secretaría de Salud Departamental continuará desarrollando estas jornadas en distintos municipios del departamento, como parte del acompañamiento técnico permanente que busca garantizar que las acciones en salud mental sean pertinentes, articuladas y ajustadas a las necesidades de cada territorio.

Avanza la construcción del primer SENA Étnico en Risaralda

En un avance significativo para la educación y el desarrollo territorial, el departamento de Risaralda se consolida como pionero en la construcción del Primer SENA Étnico un proyecto diseñado para beneficiar directamente a las comunidades Afrodescendientes e Indígenas de la región.

El equipo de la Secretaría de Infraestructura de la Gobernación de Risaralda realizó una visita de inspección a la obra, confirmando que la construcción, ubicada estratégicamente en el corregimiento de Santa Cecilia, municipio de Pueblo Rico, ha alcanzado un porcentaje de ejecución que supera el 35 %.

“Estamos desarrollando 11 bloques donde se están ubicando diferentes ambientes de formación. Tenemos ambiente de salud alimentaria, ambiente de artesanías, ambiente de construcción de obras civiles. En este momento tenemos una inversión en el contrato de obra cercano a los 5.100 millones de pesos. Lo que se pretende es que el SENA ya a mitad del próximo año (2026), se pueda entregar el ambiente para que empiece las actividades de formación para las personas interesadas del municipio de Pueblo Rico y del corregimiento de Santa Cecilia”, afirmó el interventor de obra, ingeniero Javier Eduardo Rosero.

INVERSIÓN QUE SUPERA LOS $5 MIL MILLONES

Esta importante infraestructura, que representa una inversión superior a los $5.179 millones de pesos, es la materialización de una alianza estratégica y un compromiso interinstitucional. El proyecto es resultado de un convenio de colaboración entre el Ministerio del Interior, el SENA, la CARDER y la Gobernación de Risaralda.

La construcción del SENA Étnico inició en noviembre de 2024 y, según el cronograma establecido, se estima que estará listo para entrega en julio de 2026.

Este centro de formación profesional promete ser un motor de progreso, brindando herramientas y capacitación adaptadas a las necesidades culturales y productivas de la población de Pueblo Rico y sus alrededores.

El proyecto se enmarca dentro de la visión de la administración departamental de impulsar el desarrollo social y económico a través de la educación y la inclusión, reafirmando el lema «Risaralda a Toda Máquina» en su compromiso con la equidad territorial y el respeto por la diversidad cultural.

Risaralda busca fortalecer el autorreconocimiento étnico de sus estudiantes afrocolombianos

En un espacio de diálogo, análisis y construcción colectiva, se reanudó oficialmente la Comisión Pedagógica Departamental de Comunidades Negras, creada mediante el Decreto 2249 de 1995.

Esta instancia, que convoca a diversos actores del sector educativo, social y comunitario, tiene como finalidad diseñar, asesorar y coordinar las acciones educativas dirigidas a la población afrocolombiana, raizal y palenquera del departamento.

Una de las principales preocupaciones identificadas durante la jornada, cumplida en las instalaciones de la Secretaría de Educación Departamental de Risaralda, fue la baja cifra de estudiantes que, estando en situación de escolaridad, no se reconocen como afrocolombianos o negros según se puede evidenciar en el Sistema de Matrícula Estudiantil de Educación Básica y Media.

773 ESTUDIANTES AFROCOLOMBIANOS

En los 12 municipios no certificados de Risaralda actualmente solo 773 estudiantes figuran oficialmente como pertenecientes a esta población, lo que evidencia la urgencia de trabajar en procesos de autorreconocimiento étnico desde la niñez.

“Por aquí debe salir una ruta de atención directa de cómo está la educación étnica en Risaralda, específicamente la educación para las comunidades negras afrocolombianas, raízales y palenqueras. De aquí debe salir una estrategia para la caracterización de la población afro en el departamento, cuántos estudiantes afro tenemos en las aulas, cómo se reconocen, se auto reconoce, entre otros temas”, afirmó Luis Alberto Palomeque Mosquera, profesional de la Secretaría de Educación de Risaralda.

Frente a este diagnóstico, la Comisión Pedagógica acordó impulsar, de manera articulada, acciones que fomenten el reconocimiento identitario de los estudiantes afrodescendientes, desde sus primeros años de formación, y que promuevan prácticas pedagógicas más inclusivas y pertinentes. Esto incluye el fortalecimiento y expansión de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos, establecida por el Decreto 1122 de 1998 como política nacional de educación obligatoria.

EXPECTATIVAS CON LA COMISIÓN PEDAGÓGICA

Actualmente, Risaralda cuenta con dos profesionales que ya están trabajando en la implementación de esta cátedra en instituciones educativas. El compromiso ahora es ampliar la cobertura, mejorar su efectividad y garantizar que los contenidos respondan a las realidades, necesidades y aspiraciones de la comunidad afro del departamento.

“Hoy lo que esperamos que salga es cómo va a ser su estructura, cómo va a funcionar la Comisión Pedagógica, su plan de acción de este año y del año entrante, el reglamento interno, o sea, fijar las pautas para ir orientando la educación para las comunidades afro en el departamento”, señaló Iván Maturana Córdoba, presidente de la Consultiva Departamental de Comunidades Negras.

La Secretaría de Educación de Risaralda se comprometió a seguir acompañando este proceso, promoviendo la articulación interinstitucional y garantizando condiciones para que la educación afrocolombiana en el departamento no solo sea reconocida, sino vivida como parte esencial de la construcción de una sociedad más equitativa, intercultural y consciente de su diversidad.

Más de 190 mujeres indígenas participaron de la ‘Ruta de la mujer con enfoque étnico’ que llegó hasta el cabildo de ‘Huertas Chicas’

La Dirección Seccional Sucre, por medio de su programa de prevención social del delito ‘Futuro Colombia’ llevó a cabo la conmemoración del ‘Día Internacional de la Mujer’ con la Etnia Zenu en el municipio de Sampués (Sucre), en el cabildo indígena de ‘Huertas Chicas’ con la presencia de los 22 cabildos que componen este resguardo.

La jornada se desarrolló en el marco de la ‘Ruta de la Mujer con Enfoque Étnico’ y contó con la participación de más de 190 mujeres, quienes recibieron talleres de prevención relacionados a las conductas delictivas que afectan a mujeres y niñas.

A su vez, se logró afianzar los factores protectores frente a éstas, socializando las redes, rutas, canales y líneas de atención y denuncias, actividades recreativas y culturales y reafirmando la cultura de justicia y de la defensa de los derechos de las mujeres en sus territorios.

Así, la Fiscalía General de la Nación continúa generando lazos seguros con nuestros indígenas en todos los territorios.