Las nuevas condiciones de riesgo, el suelo seguro para reasentamiento, la estabilización de taludes y los estudios técnicos que dejó como prioridad el terremoto marcan los nuevos desafíos del POT de Dosquebradas. El municipio presentó esta visión en el encuentro ‘Habilitadores para la reconstrucción y transformación territorial’, liderado por ProRisaralda.
Dosquebradas participó en el encuentro ‘Habilitadores para la reconstrucción y transformación territorial’, liderado por ProRisaralda, un espacio de articulación público-privada en el que puso sobre la mesa una visión estratégica: la reconstrucción debe avanzar de la mano de un ordenamiento territorial que responda a las condiciones de riesgo que dejó el terremoto y permita habilitar suelo seguro para las familias afectadas.
El encuentro reunió diferentes actores alrededor de las oportunidades que ofrece el Decreto Legislativo 1422 de 2026 y de los instrumentos de gestión del suelo, infraestructura, financiación y coordinación institucional necesarios para hacer viables los proyectos de recuperación y transformación territorial.
Durante el espacio, la secretaria de Planeación, Lina Marcela Mondragón, presentó la intervención ‘Dosquebradas: ordenamiento territorial para una reconstrucción segura’, en la que expuso la visión del alcalde Roberto Jiménez Naranjo frente a las decisiones que deberá tomar el municipio para conectar la reconstrucción con la planeación de largo plazo: “El terremoto cambió las condiciones sobre las cuales estábamos planeando la ciudad. Necesitamos precisar con estudios de detalle qué zonas son mitigables y cuáles no, identificar y habilitar suelo seguro para las familias que requieren reasentamiento y generar condiciones que nos permitan reconstruir con mayor agilidad, pero sin volver a construir en riesgo. El ordenamiento territorial tiene que convertirse en una herramienta para que Dosquebradas salga de esta emergencia siendo una ciudad más segura”.
La dimensión del desafío habitacional exige acelerar esas decisiones. El municipio registra 4.788 viviendas destruidas o no habitables y estima inicialmente que serán necesarios 51.156 metros cuadrados de suelo para reubicar hogares ubicados en zonas de riesgo no mitigable. La tarea, sin embargo, no consiste únicamente en encontrar nuevos terrenos. Dosquebradas deberá identificar suelo técnicamente apto, definir su capacidad para recibir nuevas viviendas y articular los procesos de reasentamiento con servicios públicos, infraestructura y equipamientos, de manera que las familias puedan ser trasladadas hacia sectores seguros y con condiciones adecuadas para su desarrollo.
En paralelo, la hoja de ruta técnica contempla avanzar en microzonificación sísmica, estudios de suelos y vulnerabilidad, estabilización de taludes y estudios de detalle para el ajuste del Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Estos insumos serán fundamentales para que las futuras decisiones sobre vivienda, usos del suelo, edificabilidad y desarrollo urbano respondan a las condiciones reales del territorio después del terremoto.
Es de destacar que el municipio ya venía avanzando en este camino antes de la emergencia. El POT vigente fue adoptado mediante el Acuerdo 007 del 24 de abril de 2024 y orienta el ordenamiento territorial del municipio hasta 2035. Ahora bien, el terremoto obliga ahora a incorporar una nueva realidad a ese proceso. Lo que antes era un ejercicio de ajuste del POT se convierte también en una herramienta para la reconstrucción, con decisiones que tendrán incidencia directa sobre la localización de nuevas viviendas, la intervención de zonas vulnerables, la habilitación de suelo y las condiciones bajo las cuales podrá desarrollarse nuevamente cada sector.
Cabe destacar que, la participación en este escenario busca conectar las necesidades de Dosquebradas con capacidades públicas y privadas que permitan convertir la planeación en proyectos ejecutables. Estudios técnicos, suelo, financiación, infraestructura y gestión institucional deberán avanzar de manera articulada para que la reconstrucción no reproduzca las vulnerabilidades que el terremoto dejó en evidencia.
Dato de interés
El Decreto Legislativo 1422 de 2026 permite, durante cuatro años, realizar ajustes excepcionales y abreviados a los Planes de Ordenamiento Territorial de los municipios afectados por el terremoto, con el objetivo de facilitar la generación de suelo, la reubicación de hogares y la construcción de soluciones de vivienda seguras.
