El Plan de Acción Específico, PAE, de Dosquebradas articula líneas de atención psicosocial, alojamientos temporales, recuperación educativa y deportiva, reconstrucción y reforzamiento de viviendas, acueductos comunitarios, equipamientos colectivos, empleo y reactivación económica. En una mesa técnica liderada por el Fondo Milagro, el municipio recibió asesoría especializada para fortalecer este instrumento y avanzar con una ruta de recuperación más ordenada y sostenible.
Dosquebradas llevó su Plan de Acción Específico, PAE, a una mesa técnica liderada por el Fondo Milagro, en la que la Secretaría de Planeación y la Dirección de Gestión del Riesgo recibieron asesoría de Ana María Cuartas, gerente designada para Risaralda, y de expertos con experiencia en atención de emergencias y reconstrucción en escenarios como Venezuela, procesos desarrollados desde la década de los noventa e inundaciones en Córdoba. El espacio permitió contrastar la hoja de ruta del municipio con aprendizajes de otros territorios y recoger recomendaciones para fortalecer su ejecución.
En el centro de la conversación estuvo el Plan de Acción Específico, PAE, documento que organiza y orienta las medidas que debe adoptar el municipio después del terremoto. En él se articulan las acciones de respuesta, recuperación y reconstrucción, junto con las necesidades, prioridades, responsables y posibles fuentes de financiación requeridas para avanzar de manera ordenada.
Más que un documento técnico, el PAE funciona como una hoja de ruta para conectar el diagnóstico de los daños con decisiones concretas. Su formulación permite estructurar qué debe hacerse, en qué orden y bajo qué criterios, evitando que la reconstrucción se convierta en una suma de acciones aisladas.
Lina Marcela Mondragón, secretaria de Planeación, destacó el valor de contar con este acompañamiento especializado durante una etapa decisiva para el municipio: “Fue una jornada muy importante con el Fondo Milagro, que cuenta con asesores internacionales expertos en emergencias, sismos y planes de acción específicos. Recibimos recomendaciones que vamos a tener en cuenta durante todo el proceso de reconstrucción y que serán analizadas y atendidas por nuestro municipio bajo el liderazgo del alcalde Roberto Jiménez”.
Durante la mesa también se reconoció el trabajo adelantado por Dosquebradas desde las primeras horas de la emergencia. Mientras el municipio concentraba esfuerzos en atención humanitaria, búsqueda y rescate, seguridad, caracterización de daños y restablecimiento de servicios, paralelamente comenzó a estructurar este instrumento de planificación para orientar lo que vendría después.
Esa mirada integral permite que el PAE reúna frentes distintos, pero conectados entre sí. Mondragón explicó que esa amplitud será clave para enfrentar la siguiente etapa: “Recogemos los principales frentes que hoy necesita atender Dosquebradas: alojamientos temporales, apoyo social, recuperación de instituciones educativas y escenarios deportivos, reconstrucción y reforzamiento de viviendas, acueductos comunitarios y equipamientos colectivos. A esto se suma un componente social en salud mental fundamental, porque también debemos responder a las afectaciones emocionales, laborales y económicas que dejó el terremoto en nuestras familias y comunidades”.
La articulación con el Fondo Milagro permite que Dosquebradas no solo revise su planificación, sino que la fortalezca con experiencia técnica externa y con aprendizajes derivados de otras emergencias. Ese intercambio resulta especialmente valioso en un proceso en el que cada decisión tendrá efectos sobre la recuperación física, social y económica del municipio.
De esta manera la Administración Municipal continúa desarrollando mesas técnicas y espacios de articulación con instancias departamentales, nacionales y de cooperación, buscando que el PAE se consolide como la herramienta que permita convertir las necesidades identificadas después del terremoto en proyectos, recursos y acciones concretas.
Dato de interés
La formulación del PAE parte del diagnóstico de Dosquebradas como uno de los municipios más afectados por el terremoto y busca articular recursos municipales con cooperación pública, privada e internacional. Entre las principales afectaciones identificadas se encuentran más de 54 sedes educativas con daños, cerca de 2.000 estudiantes afectados por el colapso o cierre de sus instituciones, 4.179 viviendas no habitables o con daños principalmente en mampostería y 609 viviendas totalmente destruidas.




